Jarell Quansah, tras ser expulsado por roja directa ante MéxicoEFE

Inglaterra exige indultar a su jugador sancionado por roja directa tras el escándalo de la FIFA con EE.UU.

El Mundial de 2026 se ha metido en un terreno bastante pantanoso tras la clasificación de Inglaterra a los cuartos de final. Ahora mismo el debate no está en cómo juega el equipo, sino en los despachos. La Asociación Inglesa de Fútbol (FA) y varios miembros del parlamento británico se han plantado ante la FIFA para exigir que le quitaran la tarjeta roja al defensa Jarell Quansah, apoyándose en el polémico favor que recibió el delantero estadounidense Folarin Balogun, que le permitió disputar el partido de octavos de final frente a Bélgica.

El defensa inglés fue expulsado con tarjeta roja directa al inicio de la segunda parte de los octavos de final, donde Inglaterra sufrió para derrotar a México por 3-2, debido a una dura entrada sobre Jesús Gallardo. Si se aplica el reglamento de siempre, el central del Liverpool se perdería el partido clave de cuartos de final contra la Noruega de Erling Haaland este sábado 11 de julio. Sin embargo, en las islas británicas no están dispuestos a aceptar el castigo sin pelear.

Todo este lío viene por el tremendo precedente de Balogun. El atacante de Estados Unidos vio la roja directa contra Bosnia, pero la FIFA decidió congelar su sanción para que pudiera jugar contra Bélgica. La cosa se volvió aún más turbia cuando Donald Trump admitió públicamente que había llamado al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para hablar del tema. Aunque Infantino aseguró que comités jurídicos del organismo son totalmente independientes, las sospechas del favoritismo y de presión política ya están en el aire.

Por eso, algunos políticos británicos han decidido responder de la misma manera. El diputado laborista Noah Law ha enviado una carta a la FIFA para pedir que se tome la misma medida con Quansah. Aunque reconoce que la expulsión del jugador inglés fue correcta, sostiene que, si se aplicó un determinado criterio en el caso de Estados Unidos, este también debe aplicarse al resto de selecciones para garantizar la igualdad de trato y no alterar la competición.

Mientras la FA agota las vías legales para apelar, el seleccionador Thomas Tuchel ya ha mostrado su frustración con el arbitraje y tiró de ironía en la rueda de prensa. «Debería Harry Kane preguntárselo al presidente Trump?». Hasta el momento la FIFA ha preferido no responder, dejando en el aire si mantendrá el castigo o cederá a la presión británica.