El presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, junto a su homólogo de la FIFA, Gianni Infantino
La Federación tiembla con la final del Mundial 2030 y pasa de «la confianza plena» al miedo a Trump
España desea que el duelo por el título sea en Madrid o Barcelona, pero hay muchas presiones para llevarse el partido a Marruecos
El Gobierno abandona a la selección española en Estados Unidos pese a estar ya en cuartos de final
Todavía estamos inmersos en el Mundial 2026, en la parte más emocionante para ser más exactos, pero ya se mira de reojo a la siguiente Copa del Mundo, que se celebrará en España, Portugal y Marruecos. Se trata de un torneo que ilusionó mucho en España cuando se presentó la candidatura ibérica (junto a Portugal), pero que ha terminado generando incluso ansiedad porque no está nada claro que la gran final se vaya a disputar en el Santiago Bernabéu o en el Camp Nou.
Estos son los dos estadios que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha puesto encima de la mesa de la FIFA para que se celebre la final del Mundial 2030. En principio, cuando nació esta candidatura únicamente junto a Portugal, todo estaba acordado para que la final se celebrara en España. Fue en junio de 2021 cuando ambos países presentaron de manera conjunta su propuesta para albergar la Copa del Mundo 2030.
Todo cambió en octubre de 2022, cuando de repente se unió Ucrania –de forma breve– para albergar algunos grupos en la primera fase. Finalmente, este país se retiró y en marzo de 2023 el rey de Marruecos, Mohamed VI, anunció la incorporación de su país a través de un mensaje leído durante el Congreso de la FIFA celebrado en Kigali, Ruanda. Una aparición que pilló a todos por sorpresa, pero que terminó de decantar la balanza para que esta candidatura lograse ser la elegida para albergar el Mundial 2030.
A partir de ahí, todo ha sido un lío en cuanto a la organización. Para empezar, se albergan tres partidos en Hispanoamérica, los inaugurales de Uruguay, Argentina y Paraguay. Después, Portugal parece haber quedado apartada de la Copa del Mundo porque apenas lleva sedes y tendrá muy pocos partidos en su territorio, similar a lo que ha sucedido en este Mundial con Canadá y México. Así pues, España y Marruecos se repartirán gran parte del pastel con la gran final como joya de la corona.
¿Dónde será la final del Mundial 2030?
La gran incógnita que hay ahora con el Mundial 2030 es saber dónde se disputará la final. España tiene como bazas el Santiago Bernabéu y el Camp Nou y hace campaña por cualquiera de ellos; con que se dispute en su territorio está feliz. Por su parte, Marruecos, que ya hizo una exhibición de sus estadios durante la Copa África, está construyendo el Estadio Hassan II, con capacidad para 115.000 espectadores, exclusivamente para la final. Será el más grande de los tres aspirantes.
Por su parte, el Bernabéu cuenta con un aforo superior a los 80.000 aficionados y el Camp Nou llegará a los 105.000 tras la reforma. De esta manera, los tres recintos cumplen con las exigencias de la FIFA para albergar una final y hasta hace unos días la sensación en la RFEF es que la FIFA terminaría dando el duelo por el título a España. «No se entendería que España no sea la sede de la final del Mundial. No puede haber ninguna duda de que España tiene que albergar la final porque este Mundial nace en España, entre España y Portugal, y Marruecos se incorpora después», aseguró Rafael Louzán, presidente de la RFEF, en una entrevista con la SER.
Gianni Infantino, con Rafael Louzán, antes del España - Austria
De hecho, el presidente de la RFEF llegó a asegurar que mantiene «confianza plena» en que la final del Mundial 2030 será en España. Sin embargo, tal y como ha desvelado el periodista Juanma Castaño en El Partidazo de la Cadena COPE, en la Federación se ha instaurado el miedo a que Donald Trump pueda influir en la decisión de la FIFA y haga presión para que sea en Marruecos. «Trump está presionando de manera clarísima para que Marruecos sea la sede de la final, ya que lo considera un socio de su país. A esto se suma que Trump tiene especial animadversión a España», aseguró el periodista en el citado medio.
Así las cosas, España es consciente de que la figura de Trump puede resultar decisiva, como también lo son las buenas relaciones de Gianni Infantino con Marruecos. Y es que no se debe olvidar que el presidente de la FIFA se ha puesto en alguna ocasión la camiseta de 'Los Leones del Atlas' y durante esta Copa del Mundo se ha visto a una de sus hijas con dicha elástica. Todo es incertidumbre en estos momentos, aunque la FIFA podría tardar hasta finales de 2027 o principios de 2028 en anunciar la sede de la final.