Mikel Merino celebra con Fabián Ruiz el 0-1 ante Portugal
La fuerza del banquillo de España, el aspecto que decidió la Eurocopa y lo podría hacer en el Mundial
En los dos últimos años, algunos triunfos de la selección se han producido gracias a la entrada de algunos jugadores del banquillo y Mikel Merino fue el último en hacerlo ante Portugal
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La selección española se clasificó para los cuartos de final del Mundial gracias a dos jugadores que entraron al partido contra Portugal desde el banquillo. Mikel Merino forzó la falta que inició la jugada y la concluyó con una sutil definición con la zurda. Y Ferran Torres filtró el pase que dejó solo al centrocampista del Arsenal ante Diogo Costa. El plan de Luis de la Fuente se cumplió a la perfección.
Hay un mantra que repiten los seleccionadores españoles en distintas categorías: «Los jugadores más importantes son los que salen desde el banquillo». No es una frase al azar. No es una frase preparada antes de comparecer ante los medios de comunicación. Es una afirmación contrastada con hechos.
El título de la Eurocopa 2024 no se entiende sin los suplentes. El gol de cabeza de Mikel Merino en el minuto 119 de la prórroga ante Alemania y el tanto de Oyarzabal en la final frente a Inglaterra fueron el mejor ejemplo. Revulsivos goleadores.
Un mes después, la selección española se clasificó a la final de los Juegos Olímpicos tras eliminar a Marruecos en semifinales con un gol de Juanlu Sánchez en el minuto 85, 24 después de salir al terreno de juego. Y en la final, ante Francia, la selección local, Sergio Camello fue el héroe. Doblete en la prórroga y segundo oro olímpico para España.
Y esta dinámica se está manteniendo en otro gran torneo, el más importante, de hecho. El Mundial en el que España quiere bordar en su escudo la segunda estrella de campeón.
La selección española celebrando el gol del Mikel Merino frente a Portugal
Tras una ronda de dieciseisavos plácida ante Austria, llegó el mayor reto hasta la fecha: Portugal. Con el recuerdo de la final de la Liga de Naciones perdida, con el miedo de ser unos octavos con sabor a final, pero con confianza plena en pasar de ronda.
Luis de la Fuente no tocó su once titular–el mismo que goleó a Austria y a Arabia Saudí–encontró su alineación de gala, como también sus revulsivos.
En un partido con más dominio de balón que otra cosa y ocasiones para haberse adelantado en el marcador, en el minuto 85 el seleccionador nacional hizo un doble cambio. Fuera Pedri, aún sin encontrar su mejor versión, y Dani Olmo, el futbolista con más clarividencia en ataque hasta el momento. Dentro Fabián Ruiz y Mikel Merino.
De la Fuente metió más físico en el centro del campo para sustentar el partido en los últimos minutos y en una potencial prórroga que eliminó de la ecuación el centrocampista navarro del Arsenal.
Y lo hizo en una jugada que inició él mismo. Forzó la falta de Bernardo Silva. Rodri, listo y rápido de ideas como nunca antes en el Mundial, puso el balón en juego. La mente del Balón de Oro no pensaba en la prórroga.
Tampoco la de Ferran Torres. Ni en las críticas que arreciaron contra su figura por las ocasiones falladas durante el torneo. El polivalente delantero del FC Barcelona fue el primer cambio de Luis de la Fuente. Confianza plena, inquebrantable, hasta que llegó su momento.
Ferran recibió el balón de Pedri, hizo un control orientado de espaldas a portería hacia su izquierda para salvar al defensa que le encimó, ese espacio lo leyó a la perfección Mikel Merino. Un '6' convertido en '9' por Mikel Arteta en el Arsenal y que fue precisamente eso, más un delantero centro que un pivote defensivo.
Desmarque al espacio y definición con la zurda pegada al palo ante la salida de un Diogo Costa que achicó rápido. Mikel Merino puso el 0-1 en un disparo tenso pero sin perder la calma, como si de un entrenamiento se tratase.
Así las cosas, dos futbolistas del banquillo firmaron la clasificación de España para los cuartos de final del Mundial, en otro partido que confirmó la importancia de los revulsivos en la selección española.