Mbappe Y Harry Kane en lucha por la bota de oro del Mundial 2026
El partido que «nadie quiere jugar» y obliga a Inglaterra y Francia a pasar la depresión en Estados Unidos
El único aliciente de este partido es si estarán o no Harry Kane y Mbappé para luchas por bota de oro de este mundial
Inglaterra clama contra su entrenador tras la gran oportunidad perdida: «Vergonzoso. Destituidlo ya mismo»
La final del Mundial es un privilegio reservado para las dos mejores selecciones del mundo, y Francia e Inglaterra han demostrado que no lo son, por lo que solo podrán luchar por la medalla de bronce. Este año, el torneo nos dejará una final histórica entre España y Argentina, un duelo que también servirá para rememorar la Finalissima que no pudo disputarse el pasado mes de marzo. Además, estas dos selecciones ocupan las dos primeras posiciones del ranking FIFA y el domingo se verán las caras en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
En el otro lado de la moneda se encuentran franceses e ingleses, que cayeron en semifinales y tendrán que disputar el partido que absolutamente nadie quiere jugar: el encuentro por el tercer y cuarto puesto. El encuentro de consolación se disputará el próximo sábado en el Miami Stadium, a las 17:00 hora local (23:00 horas en España).
Ambas selecciones llegan a este partido con más ganas de que termine el campeonato que de jugarlo. Tanto Francia como Inglaterra partían como dos de las grandes favoritas para pelear por el título, pero se han quedado a las puertas de la final y ahora tendrán que conformarse con disputar el tercer y cuarto puesto. No es una situación comparable a la de otros mundiales, como ocurrió en Catar 2022, cuando Croacia y Marruecos afrontaron este encuentro con un aliciente mucho mayor al tratarse de dos selecciones menos habituales en estas rondas. Aun así, sigue siendo un partido que prácticamente nadie quiere jugar.
En el lado de los galos, la derrota frente a España por 2-0 fue un golpe de realidad muy duro para todo el país. Por el recorrido que habían llevado en el torneo, los galos parecían encaminados a conseguir la tercera estrella. Sin embargo, no fue así.
Pese a contar con cuatro auténticas estrellas en la delantera y haber llegado a semifinales mostrando superioridad en muchos momentos, el equipo había dejado varias dudas desde el centro del campo hacia atrás, y estas se confirmaron en el partido contra la selección de Luis de la Fuente. En ningún momento tuvieron el control del balón y fueron dominados durante los 90 minutos por España.
Si a eso se suma que los delanteros franceses fueron neutralizados por la defensa española y que Unai Simón apenas tuvo que intervenir, se entiende la eliminación francesa antes de tiempo. Esta derrota ha provocado duras críticas en su propio país, ya que ahora Francia deberá disputar el siempre indeseable partido por el tercer puesto, como señaló Daniel Riolo, periodista francés en RMC Sport.
«No vamos a fingir que nos interesa este partido, que no tiene ningún valor. Este partido no tiene sentido. Nadie ha querido jugarlo jamás. No entiendo por qué no lo eliminan. Me parece ridículo hablar de esa estadística y del título de máximo goleador cuando se consigue en el partido por el tercer puesto; es grotesco. Hay que recompensar a los que han estado en la plantilla, pero no han jugado hasta ahora. Hay que terminar con los suplentes», señaló Riolo.
Por parte de Inglaterra, la decepción no fue menor. En el propio país británico no tardaron en señalar a Thomas Tuchel como el principal responsable de la eliminación. Es cierto que el partido fue muy igualado y complicado, pero cuando Inglaterra logró adelantarse en el marcador en el minuto 55, parecía estar más cerca de la final.
Sin embargo, el seleccionador decidió cambiar por completo el planteamiento del equipo en su mejor momento. Inglaterra dio un paso atrás, se encerró en defensa y cedió la iniciativa a Argentina. Una decisión que acabó saliéndole muy cara ante un equipo con jugadores de la calidad de Lionel Messi, Enzo Fernández y Lautaro Martínez.
Los argentinos aprovecharon ese dominio para buscar el empate y lo encontraron en los minutos finales. Pero no se conformaron con llevar el partido a la prórroga. Ya en el tiempo de descuento, Argentina completó la remontada con el gol de la victoria, dejando a Inglaterra fuera de la final y provocando una oleada de críticas hacia Tuchel por su planteamiento excesivamente conservador, que volvió a dejar a los ingleses sin un trofeo que se les resiste desde hace 60 años y los condenó a disputar el partido que ningún aficionado inglés tiene ganas de ver.
Este partido solo tiene algo de morbo por la lucha por la Bota de Oro del Mundial, que ahora mismo lidera Messi. Aunque está empatado a ocho goles con Kylian Mbappé, el astro argentino ocupa la primera posición gracias a que suma una asistencia más que el francés.
Por parte de Inglaterra, Kane y Bellingham se encuentran algo más lejos de los dos primeros, aunque habrá que ver si, al menos, Kane intenta acercarse en este encuentro. Lo que parece claro es que el delantero francés del Real Madrid quiere este trofeo al 100 %, ya que su principal objetivo, ganar su segundo Mundial en tres participaciones, ya no es posible. Por ello, tendrá que conformarse con intentar llevarse el premio al máximo goleador del torneo.
Pero, más allá de eso, el partido no parece tener demasiada importancia para los futbolistas. Lo más probable es que ambos seleccionadores apuesten por varios jugadores que apenas han tenido minutos durante el torneo y que muchos de los protagonistas tengan ya la mente puesta en las vacaciones más que en la diferencia entre acabar terceros o cuartos, dos posiciones de las que nadie se acuerda.
Todo ello vuelve a poner en duda la necesidad de un partido que nadie quiere disputar, más allá de los intereses económicos que lo rodean, en un fútbol donde, en demasiadas ocasiones, el negocio ha pasado por delante del propio deporte.