La selección argentina celebra un gol en este MundialAFP

La Argentina de Messi, la favorita de Infantino que no habría llegado a la final sin el VAR

Argentina disputará este domingo la séptima final del Mundial de su historia y lo hará, fundamentalmente, con el objetivo de derrotar a España y revalidar la corona de campeón que logró en Qatar hace cuatro años contra Francia en uno de esos partidos que serán recordados para siempre por la espectacularidad del mismo y por aquella tanda de penaltis en la que Gonzalo Montiel se convirtió en ídolo absoluto.

Eso fue el 18 de diciembre de 2022 y en estos 1308 días que han pasado desde aquella final contra Francia, la selección entrenada por Lionel Scaloni, exfutbolista con pasado en España tras vestir las camisetas del Deportivo de la Coruña, Mallorca y Racing de Santander, ha cambiado ligeramente y ha regresado a la final del Mundial gracias, en parte, a la ayuda del VAR y a los constantes gestos de admiración realizados por Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, como hizo, por ejemplo, el día que Argentina sufrió para eliminar a una selección débil como Cabo Verde. «Un abrazo a toda Argentina. Y felicidades. Porque el corazón esta noche, también los neutrales, que estábamos con los dos... Bueno, espectacular».

Lo primero que se debe tener en cuenta a la hora de hablar de la Argentina de Lionel Scaloni es el estilo de juego que lleva a cabo en sus partidos. La Albiceleste se caracteriza por ser un equipo intenso, que se sacrifica en todo momento y cuyo juego gira en torno a Leo Messi, el líder indiscutible de la tricampeona del mundo.

La influencia del astro argentino es evidente, ya que nadie remató más que él a lo largo de todo el Mundial. El futbolista del Inter Miami tiró un total de 34 veces a puerta, cifra que se traduce en ocho goles y cuatro asistencias, algo que le podría servir para ser elegido el MVP del torneo.

Messi, como decimos, es el líder del equipo, pero detrás de él opera un centro del campo sólido, formado la inmensa mayoría de veces por Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Leandro Paredes o Rodrigo de Paul (depende de los partidos) y que es capaz de gestionar las alturas de los encuentros con un ritmo controlado y una combativa verticalidad posicional que, en muchas ocasiones, despista a sus rivales. Y ese es, precisamente, el punto fuerte de la Albiceleste: desgastar los bloques rivales y utilizar a Messi como recurso cuando toca acelerar en busca del primer gol del partido.

Pero, más allá de todo esto, Argentina se caracteriza por ser una selección canchera, dura de roer, a la que le gusta provocar y generar situaciones de desestabilización, como ya hizo en las semifinales frente a Inglaterra o en los cuartos contra Suiza, por citar dos ejemplos.

Eso en cuanto a sus puntos fuertes. Porque Argentina también tiene algunas lagunas que España puede aprovechar y una de las más importantes es que no es una selección demasiado sólida a nivel defensivo. En lo que va de torneo, la Albiceleste ha marcado 19 goles, pero ha encajado siete y eso es algo que debe aprovechar la actual campeona de Europa.

Un equipo que se crece en la recta final

Ahora bien, lo que más diferencia a Argentina del resto de rivales es que, a partir del minuto 76, sube el ritmo de los partidos, tal y como quedó constatado en la gran mayoría de encuentros que ha disputado en este Mundial.

Scaloni suele aprovechar las pausas de hidratación para motivar a los suyos y animarles a levantar situaciones que, en muchas ocasiones, parecen perdidas. De ahí que se haya dicho que Argentina lleva dentro de sí el ADN Real Madrid que tanto ha emocionado al mundo del fútbol, sobre todo a nivel europeo. Aunque, al mismo tiempo, conviene recalcar que ha levantado algunos partidos del Mundial gracias, en parte, a la intervención del VAR, como ya sucedió en Qatar.

Jugadores de Argentina celebran su clasificación a semifinalesEFE

Y esto es lo que más debe tener controlado la selección española, un equipo que ha mantenido la compostura en los instantes decisivos. Se espera un partido abierto, en el que puede pasar cualquier cosa, y España debe tener activados los cinco sentidos si quiere frenar a Argentina, una selección que acumula 13 partidos sin perder en los Mundiales.

«Tenemos que ser nosotros. Ellos han sabido remontar y conducir. En nuestro histórico. Cuando hablo de ciertas similitudes, tenemos coincidencias. Tanto Scaloni como yo, tanto al suyo como al mío. Será un gran espectáculo. Son dos grandes equipos, con similitudes. Cada uno querrá llevar el juego donde nos interese. Pero plantearemos un partido donde la brillantez y el talento marquen la distancia», expresó De la Fuente en sala de prensa.