Así fue (o no)Mariano Rajoy

Ahora somos felices

Les espero para 2028. Aunque no me generaría ningún disgusto el hecho de que algunos amigos que han circulado por mi columna durante los últimos días me abandonaran. Para entonces, ya se dedicarán a actividades distintas a las de hoy

España es campeona del mundo de fútbol, a pesar de lo difícil que ha sido, por segunda vez en la historia. La primera fue en Sudáfrica en 2010. Ahora, en Estados Unidos, en 2026. Un éxito indiscutible de nuestros jugadores, del seleccionador nacional y de todos los que le han ayudado durante estos años. Una enorme alegría para todos los españoles, que falta nos hacía. Hemos sufrido, pero ahora somos felices. Eso nunca viene mal.

Hemos ganado a una de las mejores selecciones de la historia del fútbol, con un historial más que brillante y, además, tiene, a Messi, ya hoy una leyenda, uno de los futbolistas más importantes de siempre. Menos mal que hoy no sabíamos si estaba jugando o no. Los argentinos tienen nervio, empuje, energía y brío. Es una selección que siempre insiste, lucha y persevera y no se rinde jamás. Protestan muy bien. Lloran mejor que nadie, se portan muy mal, aprovechan cualquier oportunidad y exigen al rival una concentración total, porque, si no es así, te pueden sorprender en cualquier momento.

Aún así, han perdido. Y este resultado se ha producido porque España, como equipo, es superior a Argentina y ha jugado infinitamente mejor en el día de hoy. La selección española ha sido a lo largo de todo el torneo un grupo unido y disciplinado. Ha jugado con orden, todos para todos. Y ha habido una solidaridad y una coordinación excelentes entre los jugadores. España es ahora la vigente campeona del mundo, un gran equipo. Y en que eso sea así tiene una responsabilidad muy importante el entrenador, Luis de la Fuente. Y, por supuesto, los jugadores, que han sabido interpretar como nadie lo que se les pedía. Pueden estar muy satisfechos del resultado y de cómo lo han logrado. Era la segunda vez en la historia que España llegaba a la final de un campeonato del mundo. Y la ha ganado. Eso no lo consigue cualquiera. Queda ya ahí para los anales del fútbol. Un abrazo muy fuerte al Ferran Torres.

La vida sigue. Ahora toca disfrutar. Es cierto. Pero luego vendrá el futuro. Pronto habrá nuevos retos para la selección. En 2028, en junio, se jugará la 18ª edición de la Copa de Europa, que tendrá cinco sedes: Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda del Norte y la República de Irlanda. Antes, en mayo de 2027, comenzará la fase de grupos para clasificarse y jugar luego la fase final. Estoy seguro de que ahí estaremos ustedes y yo. Nos gusta el fútbol, nuestra selección y nuestro país. Queremos ganar siempre. Y si el rival juega mejor, con más razón aún. Así que les espero para 2028. Aunque no me generaría ningún disgusto el hecho de que algunos amigos que han circulado por mi columna durante los últimos días me abandonaran. Aunque, para entonces, por fortuna, ya se dedicarán a actividades distintas a las de hoy. Nunca estarán, en cualquier caso, a salvo de meter la pata, algo que yo no se lo deseo, porque se ve mucho.

En cualquier caso, lo importante es que podemos sentirnos orgullosos de nuestra selección, un equipo que nos une a los españoles, algo de lo que estamos muy necesitados. Aunque algunos no lo quieran, prefieren fomentar lo contrario, la división también nos une. Y también nos reconforta la presencia en Estados Unidos de la Familia Real española, siempre con España. Muchas gracias al entrenador, muchas gracias a los futbolistas y al Rey. ¡Viva España!