Hace una semana robamos el Mundial
Una reflexión se impone sobre las demás: mucho argentino insiste en que se repita la final pues la robamos. ¡Hágase! Argentina nos trajo a Di Stéfano, puede pedir lo que le apetezca pues. Y que le sea concedido. Incluso esta repetición. Esa fue la ocurrencia más tercermundista.
Y no ha dimitido nadie. Aquí, en Argentina, la FIFA, el entorno de Trump. ¡Ni el mismísimo Trump por supuesto! Na. Aquí no es raro, la última dimisión fue la de un concejal de Burgos mediados los 80. Por ahí, por el mundo, esperaba algo más. Menudas tragaderas. En fin.
Pero vayamos a lo mollar. En un ratito se cumplirá la semana de aquello, sobre las once de esta noche, y tenemos elementos suficientes para valorar la cosa repasados vídeos, audios y escuchadas las partes.
Una reflexión se impone sobre las demás: mucho argentino insiste en que se repita la final pues la robamos. ¡Hágase! Argentina nos trajo a Di Stéfano, puede pedir lo que le apetezca pues. Y que le sea concedido. Incluso esta repetición. Esa fue la ocurrencia más tercermundista.
¿Y? Di Stéfano. Sí, nos unen otros vínculos con la Argentina lo que se dice potentes, pero ninguno como el suyo resumidos en cinco Copas de Europa, el primer gran paso del fútbol español–este ha sido en todo caso el último–y la conversión del Madrid de un equipo de pueblo al número uno.
Quizá usted sí, pero servidor no está en condiciones de discutir. Puesto que en mi entorno se insiste en que lo de Negreira no influyó en nada pecaminoso vía resultados, 17 años pagando al 2 de los árbitros recuerden, no me siento capaz de discutir por un partido, uno. Con prórroga y todo, pero uno al fin y al cabo.
¿Que el portero Dibu intervino una docena larga de veces y el nuestro cero? Bueno. ¿Que Messi no tiró a puerta y sus compañeros tampoco? ¿Y? ¿Que la roja a Enzo penalizó un mal momento del chico y solo eso pues fue la tercera falta que cometía en lo que iba de temporada? También. ¿Que España dominó y le anularon dos goles? Normal. Casi todo el mundo la presentaba como favorita. Y marcar, marcó en el 106.
La cosa es que se sigue hablando de atraco y como nos conocemos seguirá la misma cantinela hasta 2030 y hay que evitarlo. Eso sí, la repetición no será fácil. Que España salga sin portero no asegura nada: Unai no paró una en casi 130 minutos. Argentina no tiró a puerta ya digo. Hombre, sabiendo que bajo palos no habrá nadie como Leo u otro acierten con un tiro desde medio campo. Y ñaka. No será fácil, yo probaría.
Por Di Stéfano y para contentar a los muchos argentinos que han dado la nota y no son los peores, fíjense. Ellos se lo creen, qué se le va a hacer. La nota de verdad la hemos dado aquí, 'per sécula seculorum'.
Los gobiernos catalán y vasco no recibiendo a sus paisanos, vecinos la mayoría de sus palacios y otras sedes de sus mamandurrias. A los que ningunean porque no pertenecen a su tribu. En una de sus imaginarias fronteras los pondrían si pudieran.
Ya cuando el Mundial de baloncesto, 2006, pasó lo mismo. La normalización va un pelo lenta pero va. Qué horror. Los tipos y tipas, que vandalizaron el mural a Ferran Torres en Barcelona. Otros que tal.
Con todos esos ni repetición ni nada. Traguen España campeona. Como diría Cristiano, ¡fódanse! Total, vamos a dejarlo como está, ¿verdad? Sí.