Alberto Santana, presidente del Puerto de HuelvaJesús García Serrano

Entrevista al Presidente del Puerto de Huelva

Alberto Santana: «No puede ser que en Europa se pague por emitir CO2 mientras que en Marruecos, no»

La terminal onubense acoge las III Jornadas de Sostenibilidad Ambiental y Gestión Portuaria: «Crecer en armonía con la sostenibilidad va en nuestro ADN»

El contexto global para el transporte marítimo y las grandes operaciones de movilidad en general parece venir determinado en los próximos años por la crisis climática y la transformación energética.

El sistema portuario español parece firme en lograr un modelo basado en innovación y prevención para afrontar esos desafíos medioambientales. Así, el Puerto de Huelva quiere marcar el rumbo de la sostenibilidad portuaria en España. La terminal onubense ha reunido a más de 40 expertos nacionales e internacionales en las III Jornadas de Sostenibilidad Ambiental y Gestión Portuaria, cuyo presidente, Alberto Santana, califica de muy positivas.

«Es un escenario que nos anima a transformar nuestro modelo portuario», declara Santana a El Debate. «Nosotros no es que creamos en ello, es que va en nuestro ADN. Somos un puerto estuario, rodeado de espacios protegidos, en el que hemos de demostrar que se puede crecer en equilibro con el entorno».

Las jornadas incidieron en el aspecto de no hacer recaer la transición energética exclusivamente sobre las empresas, lo que ha llevado a las autoridades portuarias a asumir un papel protagonista. Sin embargo, sigue habiendo un gran pero. La falta de armonización internacional, como denuncia Santana. «No puede ser que en Europa se pague por la emisión de CO2 a la atmósfera mientras que en Marruecos no se les cobre a las navieras por la misma emisión», sentencia.

–¿Qué sensaciones le dejan las jornadas?

–Muy positivas. Prácticamente todo el sector portuario ha estado de acuerdo en que han servido para tomar nota por haber puesto sobre la mesa cuestionen que nos preocupan a todos. Se ha hablado de cambio climático y el impacto de la emisión a la atmosfera de dióxido de carbono, que se ha multiplicado por seis. También hubo espacio para analizar la transición energética y las plantas de combustibles limpios que se harán en los principales puertos, entre ellos esto, para pasar de combustibles fósiles a combustibles limpios.

El Puerto de Huelva tiene suelo, algo vital para levantar nuevas plantas de combustible limpio

–¿Qué tiene de particular el Puerto de Huelva y qué puede aportar desde su situación?

–Estamos hablando de un puerto de estuario, donde en un margen del río Odiel tenemos una actividad frenética industrial, mientras en el otro lado tenemos un Paraje Natural como el de las Marismas del Odiel, una reserva de la biosfera que debemos cuidar. De nada sirve ampliar la actividad portuaria si es a costa de no cuidar nuestro entorno natural. Preservar el medioambiente va en nuestro ADN. El año pasado, nos reconocieron a nivel mundial ser el mejor puerto que mejor buscaba el equilibrio entre nuestra actividad económica en consonancia con la naturaleza.

Las III Jornadas de Sostenibilidad Ambiental y Gestión Portuaria, celebradas recientemente en el Puerto de Huelva, han reunido a más de 40 expertos nacionales e internacionales del sectorJesús García Serrano

–Entiendo que conseguir esa armonización no es gratis…

–Cuesta dinero. Nosotros hemos invertido en los últimos cinco años en asuntos medioambientales 41 millones de euros. La inversión busca alcanzar los resultados que ahora vemos, como así nos reconocen expertos y técnicos que han venido esta semana.

–Y cuando se persigue la sostenibilidad, ¿no se ven afectadas las grandes operaciones de transporte?

–La ciudadanía demanda ser consecuentes con la situación, y eso lleva a cualquier empresa que pretenda perdurar en el tiempo gracias a que sus clientes sigan confiando en sus productos a que camine por esta senda. Eso hace que pocas empresas que no orienten su modelo a reducir las emisiones lo vaya a tener fácil. En una transformación global de la movilidad, tanto en el transporte como en la logística como en la producción de combustible. Un cambio de ciclo a favor de los combustibles limpios.

–¿Y temen que si esas restricciones son muy grandes haya navieras que busquen escalas más ‘amables’ en otros puertos, como sucedió recientemente con Maersk y Algeciras?

– La Unión Europea impone determinadas obligaciones para mitigar las emisiones de CO2 a la atmósfera. Cada puerto tiene sus características especiales. En este caso, de lo que usted me habla es de la directiva ETS (Emissions Trading System, en sus siglas en inglés). Lo que no puede ser, y por eso nosotros abogamos por una armonización internacional en la normativa, es que en Europa se pague por la emisión de CO2 a la atmósfera mientras que en Marruecos no se les cobre a las navieras por la misma emisión. Si no armonizamos la normativa, una empresa prefiere acudir a un territorio donde no le cobran impuestos, por lo que se diluye ese fin que es bueno: quien más contamine, que lo pague.

De nada sirve ampliar la actividad portuaria si es a costa de no cuidar nuestro entorno natural

–Están ubicados en una provincia que suele ser noticia positiva por la cantidad de proyectos innovadores, por ejemplo, de hidrógeno verde...

–El Puerto de Huelva ha tenido suerte (y trabajo) que hace el foco se haya puesto en esta zona. Tenemos suelo. Y eso es muy importante para esas plantas de combustible limpio y este es el puerto más extenso de España. Además, se necesita estar cerca de nodos industriales, como aquí ocurre. Europa busca ser independiente energéticamente y en este contexto, cuanto más lejos estés de los problemas, mejor. Por último, somos la zona con más horas de sol al año. La fotovoltaica es fundamental para la rentabilidad del hidrógeno verde.

–¿Afectan los grandes conflictos geopolíticos?

–Por eso hablaba de que aquí los problemas nos pillan lejos, afectar afectan siempre, pero no demasiado. Nuestro gran problema es afrontar los retos del combustible limpio, porque si queremos ser referente de transición energética, los problemas tienen que venir de las dudas que aún quedan en el sector.