La secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, junto a su número dos, María Márquez (archivo)Joaquín Corchero | Europa Press

Andalucía

El PSOE-A desprecia la carta de veteranos socialistas que piden a Sánchez que dimita: «No aporta nada nuevo»

María Márquez se limita a reiterar que en su partido están centrados en «ganar las elecciones en Andalucía»

El PSOE de Andalucía ha optado por mirar hacia otro lado ante la carta que 38 veteranos del partido, incluidos históricos dirigentes de su federación, han dirigido a Pedro Sánchez pidiendo su dimisión inmediata como secretario general. La número dos del PSOE andaluz, María Márquez, ha calificado la misiva como algo que «no aporta nada nuevo» y ha evitado valorar su contenido.

En rueda de prensa desde el Parlamento de Andalucía, la también portavoz socialista en la Cámara ha evitado entrar en el fondo de las críticas expresadas por pesos pesados del socialismo andaluz como José Rodríguez de la Borbolla, Antonio Ojeda o Paulino Plata. La dirigente socialista se ha limitado a reiterar que en su partido están centrados en «ganar las elecciones en Andalucía», previstas para el próximo año.

Los firmantes expresan una «profunda preocupación» por el «grave deterioro» del PSOE, debido a «los casos de corrupción vinculados a personas de su máxima confianza», y señalan que estas prácticas se suman a decisiones políticas «espurias» que han provocado una «efectiva mutación» de la Constitución, como por ejemplo la prórroga «injustificada» de los presupuestos generales del Estado o las negociaciones «opacas» de la ley de amnistía, «a medida de las exigencias de un prófugo de la Justicia».

Pese a ello, la dirección del PSOE-A no parece dispuesta a abrir ningún debate interno sobre el liderazgo de Sánchez. Márquez ha dejado claro que ni siquiera plantearán en el próximo Comité Federal, previsto para el próximo 5 de julio, la convocatoria de un congreso extraordinario, la otra petición de los veteranos socialistas. «La dirección del PSOE de Andalucía está trabajando sin descanso para ganar las próximas elecciones», ha insistido.

La estrategia de la ejecutiva andaluza es clara: cerrar filas públicamente en torno a Pedro Sánchez y la dirección federal y minimizar el impacto de la rebelión de los veteranos, Además, tanto en redes sociales como en actos internos se impone el silencio y se evita cualquier discusión que pueda proyectar una imagen de división.

Este silencio del PSOE andaluz contrasta con la contundencia del contenido de la carta. Los firmantes reprochan a Sánchez, entre otras cuestiones, haber puesto al partido «al servicio de intereses personales» y haber provocado un «deterioro institucional» sin precedentes.