Se encuentra en una pequeña localidad de Granada, a tan solo ocho kilómetros de la capital.Ayuntamiento de Monachil

Granada

Descubre el pueblo donde mejor se come de Andalucía y que ofrece unas majestuosas vistas montañosas

Algunos de sus platos estrella son el revuelto de morcilla, el solomillo de la sierra con guarnición o los tacos de bacalao frito con tomate

La gastronomía se ha convertido en una de las principales motivaciones de muchas personas y en un motor económico para muchas regiones, ya que atrae a cientos de turistas interesados en la comida local y sus productos. Andalucía cuenta con establecimientos de alta cocina que figuran entre los mejores de España. Sin embargo, sólo uno se ha convertido en el lugar « donde mejor se come de Andalucía», según la revista especializada Viajar.

Hablamos de La Cantina de Diego, situada en el municipio granadino de Monachil, en un paraje idílico a los pies de Sierra Nevada. Este establecimiento lleva muchos años siendo un referente gastronómico imprescindible de la provincia de Granada y está reconocido con el prestigioso sello Bib Gourmand de la guía Michelin, que distingue a aquellos locales con la mejor relación calidad/precio del territorio nacional. Sin embargo, su origen está profundamente arraigado a la tierra.

Sus dueños, Diego Higueras y su mujer María José, cultivaban calabacines, tomates y otras verduras, que utilizaban para preparar sus platos, en una pequeña terraza de este municipio. Con el paso del tiempo, su proyecto fue evolucionando hasta convertirse en el restaurante de referencia que es hoy en día, famoso por combinar tradición y modernidad, con recetas que han logrado satisfacer a los paladares más exigentes.

Sobre el establecimiento, la revista Viajar señala que, «además de contar con un menú basado en productos locales y de temporada, en este espacio sobresale el uso de productos vegetales, de la mano del chef y agricultor Diego Higueras, que utiliza los alimentos de su propia huerta». A continuación añade algunos de sus platos más elogiados como son el «revuelto de morcilla de Monachil, el solomillo de la sierra con guarnición o los tacos de bacalao frito con tomate». El toque final lo ponen sus postres, destacando la Marcelina, un dulce típico local, que se ha convertido en la estrella indiscutible.

Ofrece un ambiente rústico y acogedor

Además, el artículo destaca que La Cantina de Diego es mucho más que un restaurante, ya que «presenta un ambiente rústico y acogedor para elevar la experiencia culinaria a un nivel mucho más alto». En verano, sus dueños montan una preciosa terraza en la que se distinguen cerezos e higueras, que conforman un entorno ideal para disfrutar de la comida más veraniega.

En la época invernal, sus salones interiores, decorados de forma tradicional, junto a su chimenea, ofrecen un lugar ideal en el que refugiarse del frío. Además, este restaurante cuenta con una fiel clientela , gracias a sus dueños, Diego y María José, que cuidan cada detalle al máximo, desde la presentación de sus platos hasta la atención al cliente. Además, la Cantina apuesta por la sostenibilidad, utilizando productos de kilómetro cero y apoyando a productores locales.