La droga cruza el Sahel y el norte de África antes de llegar a las costas andaluzas
Andalucía
El narco elige el Estrecho como ruta favorita para llenar Europa de cocaína
Las mafias aprovechan la cercanía de las costas andaluzas y los vacíos de vigilancia para introducir grandes cantidades de droga desde el norte de África
El estrecho de Gibraltar se ha convertido en la ruta favorita de las mafias del narcotráfico internacional para introducir cocaína en Europa. Su posición geográfica lo convierte en un corredor clave entre África occidental y el continente europeo. La droga cruza el Sahel y el norte de África antes de llegar a las costas andaluzas, lugar de paso y distribución del material.
El último Informe Mundial sobre las Drogas, publicado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), confirma que en 2023 (último año analizado) la producción global de cocaína alcanzó las 3.708 toneladas, un 34 % más que en 2022. Parte de ella llega directamente desde América. Sin embargo, se observa un aumento del uso de trayectos indirectos a través de las islas Canarias y enclaves africanos como Argelia o Marruecos, desde donde la droga cruza el Estrecho hacia Andalucía.
El Campo de Gibraltar se ha consolidado como el punto más sensible de esta cadena de suministro. Las mafias han levantado en la zona sólidas estructuras que aprovechan la cercanía con el norte de África (apenas 15 kilómetros), el tráfico marítimo y los vacíos de vigilancia para introducir grandes cantidades de droga. Las consecuencias son visibles: enfrentamientos con las fuerzas del orden, clima de inseguridad creciente y una población local a merced del narco.
Principales rutas de la cocaína en los países del Sahel y desde África hasta Europa
Las incautaciones en Europa occidental y central superaron por quinto año consecutivo a las de América del Norte, lo que refleja una expansión sin precedentes del narcotráfico. España, junto con Países Bajos, encabeza el listado de países de tránsito o destino final de los cargamentos. Esto «se refleja tanto en el incremento de las incautaciones como en el aumento del consumo, según el análisis de aguas residuales en ciudades europeas», según el informe.
El informe también revela que el número de consumidores de drogas sigue creciendo. En 2023, unas 316 millones de personas –el 6 % de la población mundial entre 15 y 65 años– consumieron alguna droga, excluyendo el alcohol y el tabaco. En este contexto, la cocaína ha experimentado un repunte notable, pasando de 17 millones de consumidores en 2013 a 25 millones una década después.
«Nueva era de inestabilidad global»
La ONUDD advierte sobre una «nueva era de inestabilidad global» que fortalece a los narcotraficantes. Ghada Waly, directora ejecutiva de la Oficina, afirma que «los grupos delictivos dedicados al tráfico de drogas continúan adaptándose, explotando las crisis y teniendo en la mira a las poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad», como el Campo de Gibraltar. Por ello, también insiste en la necesidad de «abordar las causas raíz del tráfico en todas las etapas de la cadena de suministro».
El tráfico de drogas mueve cientos de miles de millones de euros al año y sigue siendo muy rentable para el crimen organizado. Las redes de narcotráfico invierten en tecnología, diversifican rutas y exploran nuevas formas de distribución. El informe destaca también la creciente participación de mafias de los Balcanes, relacionadas con el aumento de la violencia en Europa occidental.
Finalmente, la ONUDD alerta de los impactos sociales, sanitarios y medioambientales del fenómeno. Los trastornos por consumo de drogas provocan graves consecuencias en la salud pública, con cerca de medio millón de muertes y 28 millones de años de vida saludable perdidos en 2021. A ello se suma el daño al medioambiente, derivado del cultivo, producción y fabricación de drogas sintéticas, según el informe. Andalucía y, especialmente, el Campo de Gibraltar no son ajenos a esta realidad.