Duna fosilizada de Los Escullos
Almería
La increíble duna fosilizada del Cabo de Gata que hubo que proteger contra el 'turismo selfie'
Acceder a estas frágiles formaciones del Pleistoceno se multa con hasta 60.000 euros
Todo el Parque Natural del Cabo de Gata podría calificarse de «único». No en balde está protegido como el entorno singular que es y representa el mayor espacio protegido de origen volcánico en toda Europa Occidental. Tanto el perfil de sus playas como el rico hábitat natural y terrestre que cobija, incluso en un lugar tan árido, hacen de él un enclave irreproducible.
Pero incluso dentro de un lugar tan singular existen enclaves especialmente sorprendentes. Uno de ellos es el paraje de Los Escullos, que alberga una formación espectacular de origen muy remoto: una duna fosilizada con una terminación en forma de voladizo que la ha convertido en objetivo de los turistas.
Se formó durante el Pleistoceno, hace entre 100.000 y 200.000 años, a partir de una antigua duna costera de arena calcárea que se consolidó con el tiempo debido a la acción del agua y los minerales, los vientos y la humedad. Así, quedó 'petrificada' en forma de roca arenisca, dibujando formas onduladas y caprichosas. La duna se encuentra al lado del Castillo de San Felipe, del siglo XVIII, en un paraje muy poco poblado, a diez kilómetros de la localidad de San José.
El problema de las redes sociales
No obstante, durante los meses de verano, la presencia de turistas en la zona se incrementa considerablemente. En los últimos años, Los Escullos, durante siglos inmerso en un gran silencio, se ha animado con los visitantes coyunturales que no quieren perderse una instantánea en estas formaciones. El turismo pasó a convertirse en un problema en el último lustro.
Desde 2020 se venían registrando numerosos accesos a la duna para hacerse selfies y subirlo a redes sociales como Instagram. La Junta de Andalucía tuvo que tomar cartas en el asunto, debido a que Los Escullos «son una formación geológica frágil con riesgo de fractura, por lo que subir a los salientes rocosos constituyen un riesgo de caída con peligro de muerte». Solo en 2022 once personas fueron denunciadas por vulnerar la prohibición de acceder a los salientes. Las multas pueden alcanzar los 60.000 euros.
Botellón en la roca
A pesar de ello y de que la Administración ha aprobado este año nuevos sederos delimitantes, la duna sigue expuesta al vandalismo. No solo se han registrado pintadas, sino que el pasado mes de junio, la cuenta de Instagram y Facebook Almería Postureo denunciaba con una fotografía la presencia de ocho personas haciendo botellón en la mismísima duna móvil.
Paralelamente a la protección de este paraje natural, la localidad de Níjar quiere recuperar el uso del Castillo de San Felipe, construido en 1771. El Ayuntamiento ha aprobado una propuesta para que la Junta ceda este Bien de Interés Cultural. Níjar quiere aprovechar este espacio de «un tremendo potencial» para actividades culturales. Un edificio emblemático justo al lado de la famosa duna fósil.