El castillo de Gibralfaro, en el monte homónimo, domina toda la ciudad de Málaga y ofrece vistas únicas al Mediterráneo. En este entorno, junto a la fortificación, se emplaza el Parador Málaga Gibralfaro. Se construyó con arquitectura tradicional andaluza, pensado para integrarse en el entorno. Cuenta con salones acogedores, restaurante con terraza y piscina en la azotea. A pocos pasos de la Alcazaba, el Teatro Romano y el centro histórico.