Vídeo colgado en redes sociales por el alcalde de EsteponaRedes sociales

Coches oficiales, teléfonos móviles, naves vacías... Así metió tijera al despilfarro el alcalde de Estepona

José María García, que ha renunciado a su sueldo público, ha reducido en varios millones de euros el gasto superfluo en la ciudad que dirige

El alcalde de Estepona, José María García (PP), ha hecho balance de su gestión, poniendo el acento en las políticas de austeridad y control financiero que comenzaron a aplicarse tras su llegada al Ayuntamiento en 2011. En un mensaje a los vecinos difundido en redes sociales, ha enumerado todas las medidas de contención del gasto realizadas hasta la fecha, metiendo tijera a numerosas partidas de gasto superfluo y no justificado.

El regidor repasó la situación heredada al inicio de su mandato: alquileres de locales vacíos sufragados por el Consistorio, un parque móvil descontrolado con vehículos que ya no existían pero seguían generando gastos, o contratos de servicios muy por encima de los precios de mercado. Como ejemplo, relató que la renegociación del suministro de tóner redujo el gasto anual de 400.000 a menos de 50.000 euros, un ajuste que en más de diez años se tradujo en millones de ahorro.

Entre las decisiones más relevantes citó la centralización del parque móvil municipal, que redujo notablemente el consumo de combustible, así como la supresión de sociedades municipales, que eliminó órganos paralelos de gestión y devolvió la supervisión a los mecanismos ordinarios de interventores, secretarios y tesoreros.

«Disolvimos y liquidamos todas las sociedades municipales, todo ese entramado que se había creado de consejeros delegados, de consejos de administración (...) lo desmontamos desde el primer día (...). Y el Ayuntamiento de Estepona funciona como Dios manda: funciona con el derecho administrativos, con los controles ordinarios (...) y nadie más mete la mano», ha celebrado García.

El alcalde también destacó la supresión de privilegios como los coches oficiales o las 150 líneas de teléfono móvil que pagaba el Ayuntamiento en 2011. Aunque parecían gastos menores, insistió, suponían cientos de miles de euros al año que, acumulados durante los años de gestión, se convirtieron en varios millones ahorrados.

Además, recordó que desde el primer día renunció a percibir un sueldo municipal, apoyándose en su actividad profesional, lo que a lo largo de 14 años habría supuesto un ahorro superior al millón de euros.

Por último, aseguró que el control estricto del gasto no solo saneó las cuentas, sino que transmitió una imagen de seriedad y rigor que generó confianza entre la ciudadanía y los inversores, atrayendo ingresos adicionales. El caso es que Estepona ha visto aumentar sus ingresos al tiempo que contenía los gastos, pasando de una deuda de 304 millones en el año 2011 a los 0 euros actuales.