«Desde que llegué en 1992 supe que sería el último en entrar aquí y empecé a guardarlo todo», explica Mario SanzAntonio Lasso

Almería

Un oficio que desaparece: el último farero de Almería se jubila tras más de tres décadas frente al mar

Su reto ahora es luchar para que el museo que ha ido coleccionando, que alberga más de 3.000 piezas, siga abierto

a finales de 1992 había en España cerca de 300 fareros. Sin embargo, en 2025 quedan tan solo 15. Mario Sanz ha sido una de las personas que ha ejercido este oficio durante tres décadas desde el faro de Mesa Roldán, en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Sin embargo, el próximo 27 de septiembre se jubila.

A partir de ahora, este faro será controlado por una empresa externa, tal y como ha sucedido en otros puntos del país. Con su marcha se extingue una profesión que está en riesgo de desaparecer en nuestro país y deja a Andalucía con apenas un puñado de fareros en activo, en lugares como Chipiona o Estepona.

El reto de Mario Sanz ahora es mantener abierto el faro como museo, para poder seguir mostrando al público las más de 3.000 piezas que ha ido coleccionado a lo largo de los años. Para ello ha promovido la asociación cultural ‘Amigos del Faro de Mesa Roldán’, que suma más de 730 socios, y ha pedido a la Autoridad Portuaria abrirlo con horario fijo como espacio estable de visitas. El Parque Natural de Cabo de Gata podría ser su aliado, ya que en el pasado impidió proyectos lucrativos como un hotel o una casa rural dentro del faro.

«Desde que llegué en 1992 supe que sería el último en entrar aquí y empecé a guardarlo todo», ha explicado Sanz a EFE entre vitrinas de quinqués, ópticas de Fresnel y maquetas de faros, más o menos ilustres, como la Torre de Hércules. Aquellas colecciones iniciales tomaron forma de museo en 2008 y, desde entonces, se han multiplicado con aportaciones de familiares de fareros, anticuarios, artesanos y visitantes que incluso dejan piezas en la puerta cuando él no está.

El museo recibe miles de visitas al año

Esta exposición incluye documentos históricos, fotografías, equipos de iluminación de distintas épocas y curiosidades que van de sellos y cómics a calcetines estampados con faros. Estos días ha incorporado un telégrafo Morse y una radio de la II Guerra Mundial.

El museo recibe miles de visitas al año, pese a que el acceso requiere cita previa a través de la Autoridad Portuaria. En sus paredes cuelgan las fotos de los fareros de Almería y Granada desde 1863 y de las 26 mujeres que entraron en el cuerpo a partir de 1969, así como la imagen de Mercedes Martínez Marín, la única persona nacida en la isla de Alborán.

En el futuro inmediato Mario Sanz se ve al frente del museo y está confiado en que su legado siga brillando. Además, en estos momentos está trabajando en un libro sobre el faro de Alborán, aunque reconoce la dificultad de rastrear documentación dispersa.