Vecina de Úbeda y también reconocida por la Unesco, Baeza es un refugio de calma y belleza renacentista. Su catedral, antiguos colegios y calles empedradas transportan al visitante al siglo XVI. Aquí, la historia se respira en cada esquina, entre el aroma del olivo y el sonido del tiempo detenido. En la fotografía, la plaza del Pópulo o de los Leones.