El maquinista del Alvia de Renfe es uno de los muertos en el accidente de Adamuz
Grave accidente en Córdoba
El descarrilamiento de dos trenes en Adamuz, el accidente ferroviario más grave desde el de Angrois en 2013
En aquella ocasión, un Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol descarriló en las inmediaciones de Santiago de Compostela, provocando la muerte de 80 personas y otras 145 heridas
El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) es el siniestro ferroviario más grave desde el año 2013, cuando un Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol descarriló en Angrois, en las inmediaciones de Santiago de Compostela, provocando la muerte de 80 personas y otras 145 resultaron heridas.
Más recientemente, el 9 de septiembre de 2016, en el término municipal de O Porriño (Pontevedra), cuatro personas perdieron la vida al descarrilar el tren, que cubría la ruta Vigo-Oporto, a pocos metros de entrar en la estación. También en Vacarisses (Barcelona), el 20 de noviembre de 2018, un hombre de 36 años murió tras el descarrilamiento de un tren de la R4 de Rodalies, en un siniestro que causó además 44 heridos leves.
Un año después, el 8 de febrero de 2019, dos trenes chocaron frontalmente en la línea de Rodalíes R4 provocando la muerte de la maquinista de uno de los trenes, una mujer de Córdoba, que tenía 26 años.
Asimismo, el 2 de junio de 2020, una colisión entre un tren Alvia y un todoterreno que cayó sobre la vía desde un paso elevado dejó dos fallecidos, el conductor del vehículo, de 89 años, y un maquinista en prácticas, de 32 años. También el 16 de mayo de 2022 el choque entre un tren de mercancías y otro con pasajeros en Sant Boi de Llobregat (Barcelona) ocasionó el fallecimiento del maquinista y 85 heridos leves.
Otros siniestros graves
El año 1980 estuvo marcado por dos choques de gran magnitud. En julio, 17 personas fallecieron a consecuencia del choque frontal del Talgo Barcelona-Madrid con un mercancías detenido en la entrada de la estación de Torralba del Moral (Soria). Solo dos meses después, en septiembre, el tren Madrid-Valencia colisionó con un autobús de transporte regular en un paso a nivel, que tenía las barreras levantadas, a la altura de la localidad valenciana de Chirivella. Murieron 27 pasajeros del autocar, mientras que los viajeros del tren salieron ilesos.