(Foto de ARCHIVO) La operación comenzó en marzo de 2025 cuando la Guardia Civil detectó e interceptó en España y en Países Bajos tres pistolas enviadas bajo identidades simuladas desde la provincia de AlmeríaGUARDIA CIVIL

Un belga y un holandés, detenidos por fabricar y vender armas por internet desde un taller clandestino de Almería

Uno de ellos, militar en su país de origen, tenía amplios conocimientos para manipular armas de señales y de alarma para que pudieran hacer fuego

La Guardia Civil ha detenido en Partaloa (Almería) a dos ciudadanos belga y holandés acusados de fabricar armas de fuego y munición y venderlas a través de internet a diferentes puntos de Europa.

Los dos detenidos tenían un taller clandestino ubicado en una vivienda rural de Partaloa en el que se encargaban de transformar pistolas de alarma y señales para que pudieran hacer fuego real y venderlas después en países europeos.

Los arrestados gestionaban desde 2023 una plataforma digital y contaban con identidades falsas para vender armas y munición.

Uno de ellos, militar en su país de origen, tenía amplios conocimientos para manipular armas de señales y de alarma para que pudieran hacer fuego.

Colaboración de Europol

La operación comenzó en marzo de 2025 cuando la Guardia Civil detectó e interceptó en España y en Países Bajos tres pistolas enviadas bajo identidades simuladas desde la provincia de Almería.

Todas las pistolas incautadas eran originalmente armas de alarma o señales manipuladas para disparar y tenían la letalidad y características que un arma de fuego real, por lo que su venta está prohibida a nivel nacional y europeo.

Los agentes localizaron la vivienda e intervinieron 16 armas de fuego, abundante munición de diferentes calibres, componentes, herramientas y maquinaria específica para la manipulación de armas y la fabricación ilícita de munición.

La operación, que se enmarca dentro del Plan Integral para el Control de las Armas de Fuego (PICAF) de la Guardia Civil, ha permitido desmantelar un canal de suministro ilegal de armas a nivel europeo e iniciar varias investigaciones en distintos países.

La Guardia Civil ha contado con la colaboración de las policías de Países Bajos, Bélgica, Francia, Italia, Alemania y Europol.