Sulayr opera en más de 15 países europeos, con una red de reciclaje PET certificada, eficiente y trazableSulayr

Granada

Granada, polo estratégico del reciclaje avanzado en Europa: reindustrialización rural y más de 100 empleos

Esta planta es un ejemplo de lo que representa la economía circular real, aquella que convierte residuos complejos en materias primas secundarias de alta calidad

El reciclaje de bandeja a bandeja se está consolidando como una estrategia fundamental para impulsar la economía circular en los envases plásticos, sobre todo en aplicaciones de calidad alimentaria.

La empresa Sulayr Recycling PET Trays, ubicada en el término municipal de Valle del Zalabí, es actualmente líder europea en este tipo de reciclaje y ha consolidado a Granada como polo estratégico de la economía circular avanzada en Europa.

Las principales mejoras incorporadas a su planta, como son: la redistribución y ampliación de distintos espacios productivos, la construcción de una nave anexa, la pavimentación con solera de hormigón en la zona de almacenamiento de materias primas y la instalación de una fosa séptica enterrada, han permitido que optimice los procesos industriales, refuerce su capacidad operativa y mejore las condiciones ambientales de la instalación.

El delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta en Granada, Manuel Francisco García, ha explicado que Sulayr «se ha consolidado como referente europeo en reciclaje 'tray-to-tray', un modelo industrial avanzado que permite recuperar y reciclar bandejas PET multicapa postconsumo para transformarlas nuevamente en bandejas aptas para contacto alimentario».

Estas bandejas están fabricadas con estructuras laminadas complejas PET/EVOH/PE, alcohol vinílico de etileno (EVOH) y polietileno (PE), que proporcionan una elevada barrera frente al oxígeno y la humedad, prolongan la vida útil de los alimentos y mantienen propiedades de transparencia y resistencia. Se trata de materiales de alto rendimiento que, pese a haber sido tradicionalmente considerados de difícil reciclabilidad por su composición multicapa, son hoy reincorporados al ciclo productivo gracias a la tecnología desarrollada por la compañía.

Un ejemplo e la economía circular

García ha aplaudido «el esfuerzo en innovación de esta compañía que, tras más de 15 años de desarrollo tecnológico propio, ha logrado cerrar el ciclo del envase alimentario, manteniendo transparencia, propiedades ópticas y estándares de seguridad alimentaria. Su proceso integra separación óptica avanzada, molienda, lavado, depuración físico-química y control exhaustivo de calidad, alcanzando niveles de pureza superiores al 99 por ciento, adecuados para aplicaciones en contacto alimentario conforme a la normativa europea».

En este sentido, ha puesto esta planta como «ejemplo de lo que representa la economía circular industrial real, aquella que convierte residuos complejos en materias primas secundarias de alta calidad, reduciendo la dependencia de materia prima virgen y reforzando la autonomía estratégica europea en el ámbito de los envases».

Más de cien empleos industriales

Asimismo, García ha puesto en valor que «la actividad de la empresa genere más de cien empleos industriales directos y cualificados en la provincia de Granada, contribuyendo a la reindustrialización verde del medio rural andaluz y posicionando a Andalucía como polo estratégico en reciclaje avanzado».

El reciclaje avanzado de bandejas PET para uso alimentario permite una reducción significativa de emisiones de dióxido de carbono frente al uso de PET virgen, así como un menor consumo energético global en la cadena de valor. Además, posibilita la valorización de residuos que anteriormente no cerraban ciclo, alineándose con las exigencias crecientes del Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases, que establece objetivos obligatorios de contenido reciclado para 2030 y 2035.