La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, este viernes en unos desayunos informativos de Europa Press en Sevilla
Montero también rechaza el burka pese a negarse en el Congreso a su prohibición: «Era una trampa de PP y Vox»
La vicepresidenta del Gobierno habla de un intento de las derechas de «asociar inmigración con delincuencia»
La vicepresidenta primera del Gobierno y vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, ha señalado este viernes que en su partido consideran que el burka supone «una opresión que se ejerce directamente sobre las mujeres», pero no va a «caer en las trampas que la derecha y la ultraderecha están intentando proyectar al asociar inmigración con delincuencia».
Así lo ha manifestado la también ministra de Hacienda y candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta de Andalucía durante un desayuno informativo de la agencia Europa Press en Sevilla y después de haber votado en contra de la iniciativa de Vox en el Congreso para prohibir el burka y el uso del velo islámico en espacios públicos.
En el turno de preguntas, y al hilo de las iniciativas parlamentarias de Vox, Junts y el PP en esta materia, María Jesús Montero ha defendido que los socialistas no van «en ningún momento a favorecer» esas «trampas» que, en su opinión, realizan los partidos de «derecha y ultraderecha».
En ese sentido, ha tildado de «deplorable» la «deriva en los últimos años de los partidos de derecha», que pasa por una «competición frente a quién es más racista, más xenófobo o quién es capaz de arrojar mayor sombra de dudas sobre menores, por ejemplo, que vienen a nuestro país».
Dicho esto, Montero ha aseverado que el burka «es una opresión que se ejerce directamente sobre las mujeres» y que, «por supuesto, el Partido Socialista y el Gobierno de Pedro Sánchez lo han denunciado siempre». Aún así, los socialistas no van a «favorecer un falso debate en el que se quiere poner en el primer plano la criminalización de las personas inmigrantes», según la líder del PSOE andaluz.
Al respecto, para finalizar, Montero ha aludido a la regularización masiva de inmigrantes prevista por el Gobierno, subrayando que son personas que «viven con los españoles y «están en el metro, en centros de salud, frecuentan nuestras plazas», de modo que, «si participan de nuestros derechos, tienen que participar de las obligaciones también fiscales, y hay que regularizarlas también para que paguen sus impuestos y contribuyan al bien colectivo».