'El emperador Carlos V y la emperatriz Isabel de Portugal', obra de Rubens.

Granada

Dos ciudades andaluzas hermanadas con Albacete por una boda real que cumple 500 años

Los regidores creen que «esta alianza contribuirá de manera muy positiva al posicionamiento de ambas capitales en el mapa cultural y turístico de España»

Hablar de la enorme conexión histórica entre Granada y Sevilla resulta sumamente evidente. Sin embargo, decir que existe un lazo que conectó hace 500 años a ambas ciudades andaluzas con la ciudad castellano manchega de Albacete resulta más misterioso.

El 10 de marzo de 1526 se casaron en Sevilla Carlos e Isabel. Carlos ya era por entonces rey de España y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Isabel, infanta de Portugal, era la hija del rey Manuel I «el Afortunado» y de la infanta María de Aragón, cuarta hija de los Reyes Católicos. Los dos primos se conocieron el mismo día de su boda, un Sábado Santo.

Poco después marcharon a Granada de luna de miel, donde permanecerían por espacio de seis meses. Estando en Granada, Isabel recibió el Señorío de Albacete como dote matrimonial. Aunque nunca llegó a visitar esa ciudad, quizá por su temprana muerte, a Isabel de Portugal se la conoce también como la Señora de Albacete.

Ahora, la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, y el regidor de Albacete, Manuel Serrano, han elaborado un protocolo de actuación para estimular la promoción turística, histórica y cultural de ambas ciudades, al que también se sumará Sevilla. Se trata de generar riqueza a través de acciones conjuntas que contribuyan a crear sinergias y a la proyección de ambas ciudades como destinos turísticos, tomando como ámbito prioritario el V Centenario de la boda de Carlos V con Isabel de Portugal.

Durante el encuentro mantenido en el consistorio granadino, el alcalde de Albacete ha puesto en valor el interés mutuo que comparten ambos ayuntamientos a la hora de colaborar en políticas estratégicas que beneficien a los ciudadanos y generen nuevas oportunidades para las empresas del sector turístico.

La alcaldesa de Granada ha destacado que «Granada cree en la colaboración entre ciudades como vía para crecer, compartir oportunidades y proyectar todo nuestro potencial cultural al conjunto de España». En este sentido, ha subrayado que «el importante hito histórico que supuso la boda de Carlos V e Isabel de Portugal para la historia de España, servirá de palanca para sumar capacidades y diseñar iniciativas conjuntas que refuercen nuestra oferta cultural y turística desde la cooperación institucional».

Por su parte, el alcalde de Albacete ha agradecido a la alcaldesa de Granada su hospitalidad, así como la magnífica disposición a colaborar que ha mostrado desde el primer momento, convencido de que «esta alianza contribuirá de manera muy positiva al posicionamiento de ambas ciudades en el mapa cultural y turístico de España, en el marco de un modelo de turismo sostenible y de calidad».

Creación del Comité de Hermanamiento

Ambos regidores han puesto en valor la importancia que tiene la cooperación institucional, asegurando que «cuando las ciudades colaboran, multiplican su capacidad de atracción y sus posibilidades».

En cuanto a las posibles líneas de colaboración, destaca la creación de un grupo de trabajo estable formado por responsables turísticos de los ayuntamientos de Granada, Albacete y Sevilla para intercambiar información y conocimiento relativo a las iniciativas que interese promocionar; así como el asesoramiento mutuo en cuestiones relacionadas con el carácter de destino turístico.

También han resaltado la creación de un Comité de Hermanamiento en torno a la figura de Isabel de Portugal y otros canales que pongan en contacto a personas expertas sobre la cultura y la historia de los territorios en sus diferentes disciplinas; la promoción del conocimiento mutuo entre la ciudadanía de ambos territorios mediante la promoción de los eventos culturales y turísticos que se celebren en cada una de los mismos; así cuantas actuaciones sean consideradas de interés mutuo, dentro de las disponibilidades de las partes y de las actividades que constituyen el objeto del presente protocolo.