Refinería de combustible en la provincia de HuelvaiStock

Andalucía

Un proyecto andaluz convierte residuos de refinerías de petróleo en hierro reutilizable

La técnica reduce la generación de desechos industriales de difícil gestión e iguala la eficacia de los productos comerciales

Un residuo rojizo que hasta ahora acababa en el vertedero puede convertirse en un recurso útil dentro de una refinería. Un equipo de investigación ha logrado transformar el lodo generado al limpiar agua industrial en un reactivo reutilizable en la propia planta. El sistema permite recuperar la mayor parte del hierro presente en ese desecho y usarlo de nuevo en el proceso de tratamiento del agua, reduciendo residuos y costes.

El proyecto ha sido financiado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía. El trabajo demuestra que un material considerado residuo puede reincorporarse al ciclo productivo sin perder eficacia. Con este método se consigue recuperar entre el 80 % y el 85 % del hierro presente en el lodo generado durante la clarificación del agua utilizada en instalaciones industriales.

En las refinerías se necesitan grandes cantidades de agua limpia para producir vapor y enfriar maquinaria. Antes de utilizarla, el agua debe tratarse para eliminar partículas y metales. En ese proceso se añade cloruro férrico, una sustancia rica en hierro que ayuda a que la suciedad se agrupe y se deposite en el fondo de los depósitos.

Este procedimiento genera un lodo espeso de color rojizo muy rico en hierro. Hasta ahora, ese material se consideraba un residuo difícil de gestionar y normalmente se enviaba al vertedero. El nuevo estudio propone una alternativa: recuperar el hierro que contiene ese lodo y transformarlo de nuevo en cloruro férrico para reutilizarlo en el mismo proceso de limpieza del agua.

Para lograrlo, los investigadores recogieron el lodo generado tras el tratamiento de agua procedente del embalse del río Piedras, en Huelva. Primero lo filtraron para eliminar el exceso de humedad y después lo secaron en el laboratorio hasta obtener un sedimento sólido más concentrado. Ese material se utilizó como base para el siguiente paso del experimento.

Posteriormente, el sólido se trató con ácido clorhídrico, un compuesto químico muy utilizado en la industria para disolver metales. Con este tratamiento se consigue extraer el hierro del lodo y transformarlo nuevamente en cloruro férrico. El equipo ajustó la cantidad de ácido, el tiempo de reacción y otras condiciones hasta encontrar la combinación más eficaz para recuperar la mayor cantidad posible de hierro.

El resultado fue una disolución con una concentración cercana al 14 % de hierro, muy similar a la del cloruro férrico comercial que se utiliza habitualmente en plantas industriales. Para comprobar su eficacia, el equipo realizó pruebas de coagulación con distintos tipos de agua y comparó el comportamiento del producto reciclado con el de reactivos comerciales.

Las pruebas se hicieron con agua de embalse, agua con gran cantidad de materia orgánica y agua con muchos sólidos en suspensión, como la que se vuelve turbia tras lluvias intensas. En todos los casos, el reactivo obtenido a partir del lodo mostró un comportamiento prácticamente igual al del cloruro férrico comercial.

Los investigadores señalan que el siguiente paso será probar el sistema a escala industrial. El objetivo es integrar este proceso en la propia planta de tratamiento de agua de una refinería, de modo que el lodo generado pueda transformarse allí mismo en un nuevo reactivo. Así se cerraría el ciclo del hierro dentro de la instalación y se reduciría el impacto ambiental de la actividad industrial.