Un informe del CEU estima que el 11% de bebés nacidos en España en 2024 tuvo al menos un progenitor musulmán
Relevo en Almería: un 28 % de los nacimientos corresponde ya a bebés con al menos un progenitor musulmán
Le siguen Huelva con el 13 % de nacimientos con padre y/o madre musulmanes, Málaga y Granada (9 %), y Jaén (6 %)
Casi 400.000 musulmanes residen en Andalucía, con la provincia de Almería a la cabeza. Según estima el Observatorio Demográfico CEU CEFAS en su informe ‘Demografía del Islam en España’, la población musulmana residente en nuestro país se situó a comienzos de 2025 entre 2,4 y 2,5 millones de personas, en torno al 5 % del total nacional.
El trabajo dibuja una radiografía relevante para la comunidad andaluza, una de las que acarrea una mayor presencia de la población musulmana en términos absolutos, junto a Cataluña y la Comunidad Valenciana. El fenómeno responde tanto a una inmigración de primera generación como al crecimiento de las segundas generaciones nacidas ya en España.
Como indicador más significativo aparece, obviamente, la natalidad. A nivel nacional, el 11 % de los bebés nacidos durante 2024 tuvo al menos a un primogenitor musulmán.
Otras provincias andaluzas
En Andalucía, este fenómeno se intensifica en determinadas provincias: en Almería, el porcentaje asciende al 28 %, situándose entre los más elevados de España y evidenciando una fuerte presencia en los grupos más jóvenes. Le siguen, entre las provincias andaluzas, Huelva –13 % de nacimientos con padre y/o madre musulmanes–, Málaga y Granada (9 %) y Jaén (6 %).
El informe subraya además la elevada concentración territorial dentro de la propia comunidad. En provincias como Almería, los musulmanes nacidos en el extranjero representan aproximadamente el 24% de los hombres de entre 20 y 44 años. Esta franja de edad es especialmente relevante desde el punto de vista demográfico porque en ella se tiene la inmensa mayoría de los niños que nacen, y es de gran importancia para la economía y la productividad.
El informe analiza indicadores socioeconómicos como las tasas de paro, la percepción de subsidios contra la pobreza y los datos de criminalidad de la población musulmana en España, que en términos agregados se sitúan por encima de los de la población no musulmana, si bien se subraya que la inmensa mayoría de este colectivo no comete delitos.
Asimismo, el estudio aborda el volumen de inmigrantes musulmanes nacionalizados españoles —en torno al millón— y apunta a posibles pautas de comportamiento electoral, tomando como referencia experiencias observadas en otros países europeos como Francia.