Su instante más simbólico es a las 15.00 horas, cuando el Campo del Príncipe queda completamente en silencioArchidiócesis de Granada

Semana Santa 2026

El Cristo de los Favores, el momento de silencio más sobrecogedor del Viernes Santo en Granada

Miles de personas se reúnen en el Campo del Príncipe a las 15:00 horas antes de la salida procesional de la hermandad

Granada vive el Viernes Santo uno de los momentos más intensos y reconocibles de su Semana Santa con el Cristo de los Favores, una de las devociones más arraigadas de la ciudad. Antes incluso de la salida procesional, a las 18:45 horas desde la Iglesia de San Cecilio, la jornada alcanza su instante más simbólico a las 15:00 horas, cuando el Campo del Príncipe queda completamente en silencio.

Miles de personas se congregan en este enclave del barrio del Realejo para participar en el tradicional rezo de las tres horas, una práctica que se ha mantenido durante siglos y que constituye una de las estampas más impactantes de la Semana Santa granadina.

El silencio de las tres de la tarde

A esa hora exacta, el bullicio desaparece y la ciudad se detiene. Durante unos minutos, el silencio absoluto envuelve el Campo del Príncipe, en un acto que trasciende lo religioso y conecta a Granada con una de sus tradiciones más profundas.

La costumbre de acudir al Cristo de los Favores está ligada a la creencia popular de pedir tres deseos o favores en ese momento concreto del Viernes Santo . Una tradición que, año tras año, reúne a miles de personas en un mismo gesto de recogimiento.

Una devoción de casi cuatro siglos

El origen de esta imagen se remonta a 1640, está fabricado de piedra de Sierra Elvira y mármol blanco. Los vecinos del barrio del Realejo financiaron la construcción de la cruz que hoy preside el Campo del Príncipe . Desde entonces, la devoción ha ido creciendo hasta convertirse en una de las más importantes de Granada.

La tradición popular atribuyó incluso a esta imagen un carácter protector durante episodios históricos como epidemias, lo que reforzó su arraigo en la ciudad y consolidó su presencia como uno de los grandes símbolos del barrio.

Del recogimiento a la procesión

Tras el acto de las tres de la tarde, la hermandad inicia su estación de penitencia a las 18:45 horas, recorriendo el entorno del Realejo antes de dirigirse hacia el centro de la ciudad.

La talla del Santísimo Cristo de los Favores, datada en el siglo XVII, responde a los modelos de la imaginería barroca andaluza, caracterizada por su sobriedad y fuerza expresiva, y está estrechamente vinculada al barrio del Realejo desde su origen. Junto a ella, la devoción a la Virgen, en este caso María Santísima de la Misericordia Coronada, se enmarca en la tradición imaginera posterior, desarrollada principalmente en el siglo XIX, manteniendo una estética contenida y acorde con el carácter recogido de la hermandad.

El paso por enclaves como Santo Domingo, la Carrera de la Virgen o la Catedral precede al regreso al templo en la madrugada, con la recogida a la 01:10 horas.

Este Cristo se vincula al taller de Alonso de Mena, un referente de la escultura granadinaHermandad de los Favores

La Virgen María Santísima de la Misericordia fue tallada por Francisco Morales en el siglo XIXHermandad de los Favores

Más allá de su recorrido, el Cristo de los Favores representa uno de los momentos de mayor identidad de la Semana Santa de Granada. Una jornada en la que la ciudad no solo presencia una procesión, sino que se detiene, guarda silencio y revive una tradición que forma parte de su memoria colectiva.