Personas guardan cola a las puertas del consulado de Marruecos en Almería

Personas guardan cola a las puertas del consulado de Marruecos en AlmeríaEuropa Press

Uno de cada cuatro vecinos ya se llama Mohamed en algunos municipios de Almería y Granada

Los últimos datos del IECA reflejan una fuerte concentración en zonas agrícolas mientras los nombres tradicionales siguen envejeciendo en Andalucía

La estadística actualizada del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), con datos a 1 de enero de 2026, confirma una tendencia demográfica cada vez más visible en el sur: el crecimiento del nombre Mohamed en determinados municipios, especialmente en el litoral y el interior agrícola de Almería y Granada.

En algunas localidades, este nombre, sumando sus distintas variantes, alcanza cifras especialmente elevadas dentro del padrón, reflejando cambios profundos en la composición de la población en estas zonas.

Concentración en municipios agrícolas

El fenómeno se observa con mayor intensidad en la provincia de Almería. Municipios como Níjar o La Mojonera presentan algunos de los porcentajes más altos de Andalucía, con cifras que rondan o superan el 15% de vecinos llamados Mohamed en su forma más común.

Si se tienen en cuenta otras grafías del mismo nombre, el peso real es aún mayor, llegando en algunos casos a situarse por encima de uno de cada cuatro residentes inscritos.

También en Granada se detecta una tendencia similar en localidades como Albuñol, Polopos o Zafarraya, donde la presencia de este nombre alcanza porcentajes significativos dentro del total de la población.

Ligado a la estructura demográfica

Los datos del IECA permiten observar que este crecimiento no responde a un hecho puntual, sino a una dinámica sostenida en determinadas áreas, especialmente aquellas vinculadas a la agricultura intensiva.

En el conjunto de Andalucía, cerca de 20.000 personas tienen el nombre Mohamed en alguna posición, a lo que se suman miles más bajo otras variantes. La provincia de Almería concentra una parte importante de estos registros.

Este patrón contrasta con la distribución de los nombres más tradicionales en la comunidad, como Antonio o María del Carmen, que siguen siendo los más frecuentes pero presentan una edad media elevada y una pérdida progresiva de peso entre las generaciones más jóvenes.

Contraste con los nombres tradicionales

La estadística también refleja una dualidad clara en el mapa demográfico andaluz. Mientras los nombres clásicos mantienen su presencia entre la población de mayor edad, nuevos nombres, muchos de origen extranjero, ganan protagonismo en determinadas zonas.

Este cambio no solo tiene una dimensión cultural, sino también territorial, ya que su intensidad varía considerablemente entre provincias y municipios.

La actualización publicada por el IECA dibuja así una fotografía precisa de una Andalucía en transformación, donde conviven patrones tradicionales con nuevas realidades demográficas que ya son visibles en el padrón.

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