La capital onubense se ha visto sacudida por un misterioso temblor

Huelva

Un temblor de origen desconocido sacude Huelva y Punta Umbría y obliga a activar al 112

Los vecinos de la capital y Punta Umbría vivieron minutos de angustia ante un fuerte estruendo que movió muebles y ventanas. De descarta un origen sísmico

Un temblor de origen desconocido ha roto la calma de la mañana en Huelva. Justo cuando el reloj marcaba las 11:05, los teléfonos del 112 comenzaron a arder. Al otro lado de la línea, vecinos de Huelva capital y Punta Umbría preguntaban asustados: «¿Ha sido un terremoto?» . Lo cierto es que el suelo tembló, los cristales castañearon y los muebles se tambalearon durante varios segundos.

Entre las 11:05 y las 11:15, la preocupación fue una constante. El Servicio de Emergencias registró un goteo incesante de llamadas, todas con la misma descripción. Un vecino de la barriada de Los Rosales explicaba a los operadores: «Me han vibrado los cristales de la ventana y hasta los gatos se han asustado». Una sensación que han tenido numerosas personas tras sentir el temblor.

Si no es un terremoto, ¿qué es?

Ante la oleada de avisos, los técnicos del 112 hicieron lo primero que tenían que hacer. Se pusieron en contacto urgente con el Instituto Geográfico Nacional (IGN) para confirmar un seísmo. Sin embargo, la respuesta fue desconcertante: no había ningún terremoto registrado. Y es que, aunque en el pasado Huelva ha sentido réplicas de otros temblores, esta vez los mapas de actividad sísmica estaban en calma.

Esta negativa del IGN convirtió el suceso en un auténtico misterio. Si no fue la tierra, ¿qué provocó ese estruendo seco y esa vibración tan violenta? Los ciudadanos, lejos de calmarse, se enredaron en especulaciones en redes sociales. Algunos incluso aseguraron haber escuchado una fuerte explosión sorda en localidades cercanas como Trigueros o El Portil.

La incertidumbre es total a estas horas. Lo único que ha trascendido es la versión oficial de las emergencias. Afortunadamente, y a pesar del gran susto, no hay que lamentar daños personales. Tampoco se han registrado daños estructurales graves en los edificios, más allá del consiguiente mal rato para los onubenses.

Mientras las causas siguen siendo una incógnita, los rumores vuelan. Los que lo han sentido buscan una explicación lógica y las especulaciones corren como la pólvora en cada esquina y también en el mundo virtual. Por ahora, el 112 solo puede confirmar que los avisos cesaron tan rápido como empezaron.