La fundación se encuentra justo en la entrada de Sierra Elvira
Deterioro social
Los problemas de insalubridad y convivencia en un centro en Atarfe (Granada): «Hay hasta abusos a menores»
El concejal de Vox Fran Álvarez asegura en El Debate que una fundación pensada para mujeres vulnerables se ha convertido en un foco de inseguridad, conflictividad y deterioro social
El concejal de Vox en el Ayuntamiento de Atarfe, Fran Álvarez, ha denunciado en declaraciones a El Debate la situación de una Fundación ubicada en la zona de Sierra Elvira, una pedanía de Atarfe, que, según sostiene, se ha convertido en un foco de inseguridad, conflictividad y deterioro social en el municipio.
Álvarez afirma que el centro fue creado originalmente para atender a mujeres en situación de exclusión social, pero asegura que actualmente «ha derivado en una amalgama de perfiles muy distintos», entre ellos, según su versión, personas con problemas de drogodependencia, inmigrantes sin documentación y familias vulnerables.
«En un sitio pensado para unas 40 personas hay cerca de 200. Allí pasan cosas muy, muy, muy feas», afirma el edil, que insiste en que su grupo lleva más de un año alertando de esta situación.
Denuncias de Vox y preocupación
El concejal sostiene que en el interior del centro se producen hechos de gravedad. «Hay abusos a menores», afirma, subrayando que, según su versión, estas situaciones quedarían silenciadas dentro del propio recurso.
Álvarez también describe distintos comportamientos incívicos y delictivos en el entorno que, según asegura, están generando inquietud entre los vecinos. «Hay personas que nos dicen que tienen miedo incluso de salir a la calle o de que sus hijas bajen solas», señala.
El concejal detalla episodios concretos que, afirma, están contribuyendo a ese clima de preocupación. Entre ellos, menciona el caso de un individuo marroquí que habría seguido a una joven hasta el portal de su vivienda, así como comportamientos como escupir a carritos de niños pequeños o realizar exhibicionismo ante menores.
Álvarez sostiene que este tipo de situaciones se estarían produciendo en el entorno del centro y que están generando una creciente sensación de inseguridad entre los vecinos.
El edil vincula estos hechos con la situación del centro y con lo que considera una falta de control en el mismo.
Moción rechazada y causa archivada
Según explica Álvarez, Vox recopiló hace aproximadamente un año y medio informes de Asuntos Sociales, Policía Local y otros organismos que, a su juicio, respaldan estas denuncias.
A raíz de ello, su grupo presentó una moción en el pleno municipal solicitando el cierre del centro o su reconversión, que fue rechazada por el resto de formaciones políticas. «Todos los partidos tienen los mismos informes que nosotros, pero ninguno hace nada», critica.
El concejal añade que, tras sus denuncias públicas, la fundación presentó una querella contra él y otra concejal de su grupo por presuntos delitos de injurias, calumnias y odio. «Después de un año y medio de proceso, el juez ha archivado el caso y considera que nuestras afirmaciones estaban basadas en informes oficiales», asegura.
Críticas a la gestión y exigencia de cierre
Álvarez dirige también sus críticas hacia la gestión de la fundación y su responsable, al que acusa de haber transformado el centro en un modelo que, a su juicio, «no responde a su finalidad original».
El edil sostiene que, el funcionamiento del recurso genera situaciones de hacinamiento, falta de control y problemas de convivencia, y denuncia además posibles irregularidades urbanísticas en las instalaciones, como la construcción de espacios sin licencia.
Desde Vox responsabilizan al equipo de gobierno local, formado por PSOE e Izquierda Unida, de no actuar ante esta situación. «Lo único que hacen es desacreditarnos, diciendo que damos mala imagen al pueblo. Me llaman nazi y fascista», afirma.
Álvarez defiende como solución el cierre del centro y la reubicación de las personas alojadas en instalaciones adecuadas. «La Junta debería hacerse cargo con profesionales cualificados. Aquí están completamente desatendidas», señala.
A nivel personal, el concejal reconoce que la situación le afecta directamente. «Tengo una hija pequeña y me da miedo que salga sola a la calle. Eso no puede ser normal», concluye.