José Antonio Cabrera llega a la política desde una vida marcada por la docencia y el activismo
Elecciones Andalucía 2026
José Antonio Cabrera (Huelva Existe): «Este padre coraje quiere que mi provincia deje de ser la gran vacilada»
Este profesor onubense aprovechará su inminente jubilación para cambiar las aulas por la política con el objetivo de irrumpir en el Parlamento para que se escuche la voz de Huelva
Más allá de los grandes mítines, discursos y debates televisados, las elecciones del próximo 17 de mayo son los de la rebelión de esa otra Andalucía ninguneada.
Es el desafío de las provincias que se consideran agraviadas en el reparto y en los presupuestos de la Junta autonómica, gobierne quien la gobierne, sea la izquierda o la derecha. Así, los electores de Cádiz, Jaén o Huelva se encontrarán la papeleta de formaciones provincialistas que les dicen que los grandes partidos siempre premian a Sevilla y Málaga.
Si bien las encuestas, al menos las del Centra (Centro de Estudios Andaluces) o el CIS, no les dan apenas opción de lograr representación en el Parlamento autonómico, su presencia puede arañar los suficientes votos a las formaciones que se disputan la victoria para que a partir de ahora sean más tenidos en cuenta.
Es el caso de Huelva Existe, cuyo candidato, José Antonio Cabrera, denuncia que la suya es la provincia «vacilada». Con una vida a sus espaldas desde el activismo a favor de su tierra, este profesor de Física y Química da el salto desde el aula a la política para, al menos, elevar la voz «ante el abandono».
Cabrera, repartiendo publicidad de Huelva Existe entre sus paisanos en un céntrico mercado onubense
Lo hace también por su hija, su «morenita bonita», fallecida hace dos años en una carretera de Rociana del Condado en un accidente de tráfico, tras chocar contra dos mulos que se le cruzaron en su camino cuando deberían haber estado atados. Tras la tragedia, creó una asociación para evitar que sucedan más casos así y para denunciar otras situaciones de peligro en la que haya equinos ilegalmente sueltos por las carreteras secundarias de la provincia.
–¿Cómo se afronta una campaña de estas características desde un partido sin representación?
–Somos un partido provincial, y la mayoría de los gastos que surgen los afronto yo
–¿Qué le motiva a dar este paso?
–Llevo toda la vida metido en las plataformas que demandan la alta velocidad y las infraestructuras. Llega un momento que desde ese mundo ya no puedes crecer ni conseguir más. Me jubiló como profesor de Física y Química tras 36 años, por lo que el momento es el adecuado. Eso me permitirá no comer de la política, una de las cosas que más reprocha la ciudadanía a la clase política.
–¿Hay algún parecido entre dirigirse a los alumnos a pedir el voto a sus paisanos?
–Pues yo lo veo igual, al final lo que intentas es hacer pedagogía. Al adolescente le educas con un espíritu crítico, y ahora al votante buscamos convencerle con el mensaje de que Huelva ha quedado olvidada por los grandes partidos y necesitamos tener voz y voto para decir basta ya.
–Hay una serie de provincias que han iniciado esa rebelión y que exigen poner fin a ese ninguneo que todas las formaciones localistas denunciáis..
–Totalmente lógico. Aquí está cuantificado por un catedrático de Economía de la Universidad de Huelva el déficit de inversiones que sufrimos: 2.500 millones de euros en la última década. Tenemos las peores carreteras. Carecemos de los 'chare' comarcales: el de Lepe está edificado y ya. El de la Sierra de Aracena quedó a medias. Los niños con necesidades educativas han quedado abandonados. Y el sector alimentario, más de lo mismo. Podría seguir con el asunto de las citas médicas, cuando te la acaban dando, ya estás 'curao'.
–Somos humildes y con los pies en la tierra. No venimos solo para el 17 de mayo, si no para quedarnos. Pase lo que pase, estaremos en las municipales buscando el mayor número de concejales y alcaldes y entrar en la Diputación. Esto no son los 100 metros lisos, si no una maratón. Y la clave es hacer pedagogía para cambiar.
–¿La desgracia familiar también le influyó a la hora de dar este paso?
–Sí. Mi hija, mi morenita bonita se nos fue con 25 años por la costumbre en esta provincia de determinados personajes de dejar los equinos sueltos y ahorrarse su manutención. Nosotros ya la hemos perdido, pero queremos que a nadie más le pase. Por eso creamos la Fundación Fuente Clara Cabrera Mateos para reclamar más control y sanciones más duras. Al mismo tiempo, patrullamos las carreteras secundarias para advertir si hay algún mulo suelto que ponga en peligro al conductor. Este padre coraje se ha puesto el objetivo de acabar con la Huelva vacilada de la que se acuerdan cada cuatro años.
–¿Ha puesto muchas zancadillas el Gobierno central con la llegada de la alta velocidad?
–Es todavía peor. Cuando vamos a visitar a mi hijo a Madrid, cogemos un tren de Huelva a Sevilla que con mucha frecuencia se estropea por el camino, provocando que tengan que venir a arreglarlo o de no poder, esperar a un autobús para que te recoja. Nuestros trenes son tercermundistas. Como conozco mi provincia, puedo afirmar que Huelva no ha entrado en el siglo XXI.
–¿Qué sintió con la noticia de la muerte de dos guardias civiles en Huelva y qué propone su formación para la lucha contra el narcotráfico?
–Nosotros íbamos a sacar un vídeo el pasado 16 de abril porque ya entonces éramos conscientes de que iba a acabar sucediendo algo así. Pero por respeto institucional y no hacer partidismo, fuimos prudentes. Quizás lo deberíamos haber sacado. Sé lo que es el dolor por la pérdida de un ser, por eso fui el sábado antes de la prensa y las fotos a dar el pésame a esas familias. Lo peor es que, insisto, veníamos diciéndolo: Marlaska tiene que poner las herramientas adecuadas aquí también después de haberse desplazado el problema desde el Campo de Gibraltar a la costa onubense, que se ha convertido en la nueva autopista de la droga.