«Patera-taxi» que llegó al litoral de Carboneras (Almería)Guardia Civil / Foto de archivo de Europa Press

Elecciones Andalucía 2026

El nuevo escenario político de Andalucía Oriental: la inmigración impulsa a la derecha en detrimento del PSOE

El debate sobre seguridad y presión migratoria gana peso en campaña mientras Vox busca reforzar su crecimiento en provincias como Almería

La inmigración ilegal se ha convertido en uno de los asuntos que más protagonismo ha ganado en la recta final de la campaña andaluza del 17-M. El endurecimiento del debate político sobre seguridad, fronteras y convivencia está favoreciendo especialmente a Vox, que busca consolidar su crecimiento electoral en varias provincias andaluzas y reforzar su posición en territorios donde tradicionalmente el PSOE mantuvo una presencia mucho más fuerte.

La formación de Santiago Abascal ha intensificado durante estos últimos días un discurso muy centrado en el control migratorio y la inseguridad, vinculándolo además con cuestiones sociales y económicas como la presión sobre los servicios públicos o la situación del campo andaluz.

Almería, uno de los grandes focos

Es en Almería donde este fenómeno se percibe con más claridad. La provincia se ha consolidado en los últimos años como uno de los territorios con mayor fortaleza electoral para Vox dentro de Andalucía, especialmente en municipios del Poniente almeriense marcados por el peso de la agricultura intensiva y la elevada presencia de población inmigrante.

Durante esta campaña, Vox ha reforzado allí actos y mensajes relacionados con inmigración y seguridad, consciente de que buena parte de sus posibilidades de crecimiento pasan por movilizar a un electorado especialmente sensible a estas cuestiones.

La provincia se ha convertido además en uno de los territorios donde mejor se percibe el cambio político vivido en Andalucía durante los últimos años. Las encuestas continúan situando al PP como primera fuerza con claridad, mientras Vox busca consolidarse como principal alternativa al PSOE en varios municipios y reforzar su posición provincial.

La campaña se endurece

La polémica generada por la cartelería electoral de Vox en Granada y Almería ha terminado elevando aún más el tono del debate político. El Ministerio de Igualdad pidió la retirada de algunos mensajes al considerar que podían fomentar discursos discriminatorios, mientras FACUA también reclamó actuaciones contra esa publicidad electoral.

Lejos de rebajar el discurso, Vox ha mantenido durante la campaña una estrategia muy centrada en la inmigración, intentando convertir este asunto en uno de los grandes ejes políticos del 17-M.

El contexto político de los últimos días, marcado además por el impacto de la muerte de dos guardias civiles durante una persecución a una narcolancha en las costas andaluzas, ha contribuido también a reforzar el debate sobre seguridad y control fronterizo.

El PSOE intenta resistir

Frente al avance del bloque conservador, el PSOE trata de mantener posiciones en provincias donde históricamente contó con un importante respaldo electoral y donde ahora afronta un escenario mucho más fragmentado y polarizado.

La dirección socialista ha centrado parte de sus esfuerzos en movilizar al electorado progresista y evitar fugas tanto hacia la abstención como hacia otras formaciones situadas a la izquierda del PSOE.

Mientras tanto, PP y Vox compiten también por liderar el voto conservador en una campaña donde asuntos como la inmigración, la seguridad o el narcotráfico han ido desplazando progresivamente otros debates más vinculados a la gestión autonómica.

A pocos días del 17-M, provincias como Almería se han convertido así en uno de los principales termómetros para medir hasta dónde puede crecer Vox en Andalucía y cómo está evolucionando el mapa político andaluz alrededor del debate migratorio.