El líder de Vox, Santiago Abascal, junto al candidato de Vox a la Junta de Andalucía, Manuel Gavira.Europa Press

Vox plantea sus exigencias a Moreno para «condicionar» políticas aunque pospone hablar de cargos

  • La formación de Santiago Abascal insiste en reclamar un «cambio de rumbo», tras los dos acuerdos regionales alcanzados con el PP

  • Hablan, como en las tres regiones donde se han celebrado elecciones, de dos fases: primero negociar «medida a medida», después, ver la conformación del Gobierno

Pese a que los acuerdos alcanzados en Extremadura y en Aragón, y puede que próximamente en Castilla y León, entre el Partido Popular y Vox parecían haber despejado las incógnitas sobre la relación entre ambas formaciones hoy condenadas a entenderse, no solo en el ámbito regional, sino nacional de acuerdo con la práctica totalidad de los sondeos, no está claro qué va a ocurrir en Andalucía.

La noche de este domingo dejó unos resultados que para los populares entraban dentro del peor escenario, en esa horquilla que barajaban de 52-56 escaños, se quedaron en 53, a dos diputados de la mayoría absoluta. Antes de la cita con las urnas, Juanma Moreno descartó un acuerdo como el que firmaron sus compañeros María Guardiola y Jorge Azcón. En su caso, se quedaron a cuatro y a ocho escaños para la absoluta, respectivamente. El candidato popular cree, así lo expresó, que lo lógico es que Vox y el PSOE se abstengan en una investidura, pero esta opción la descartan ambos partidos, así como Adelante Andalucía y Por Andalucía.

Moreno insistía ayer en manifestar su deseo de gobernar en solitario. Y Vox, que en la región alcanzó los 15 diputados, respondió remitiéndose a unas declaraciones que hace unos días, en campaña, hizo Santiago Abascal cuando se le preguntó sobre la intención del dirigente popular de ir a una investidura sin acuerdos si rozaba la mayoría absoluta. El líder de Vox señaló que lo consideraba un «ejercicio de soberbia un poco impropio de un gobernante democrático, de alguien que se presenta a unas elecciones» y que venía a decir que «no respeta» a los votantes de otros partidos, en particular los de Vox.

El secretario general, Ignacio Garriga, quiso recalcar anoche algo que ya había apuntado en Bambú por la mañana tras conocer los resultados electorales, que su intención, toda vez que descartan de forma rotunda una abstención en una eventual investidura, es negociar. Y siguiendo la hoja de ruta que se siguió en Extremadura y en Aragón: «Primero nos ofrecemos a pactar un programa de gobierno. Medida a medida. Con garantías y plazos. Y solo después nos ponemos a negociar la formación del gobierno». «Mientras no haya un programa acordado, no se habla de puestos de gobierno», subrayó en un mensaje en sus redes sociales.

En rueda de prensa, aunque no había dejado claro si pedirán entrar o no en el futuro Gobierno de la Junta, sí insistió en que lo que reclaman de forma prioritaria es un «cambio de rumbo» en las políticas, y que su partido, así lo defienden des el domingo, es «decisivo» de nuevo y el que ha crecido, frente al PP, que ha perdido cinco escaños, y el PSOE, que ha perdido dos. Así, quieren condicionar determinadas políticas, aunque, afirman, con «responsabilidad y conscientes de la proporcionalidad», y ya han trasladado varias de las medidas que pondrán sobre la mesa en una negociación con el PP de Moreno.

Una de ellas es la prioridad nacional en el acceso a las ayudas sociales y a la vivienda pública, como se ha recogido en los acuerdos de Extremadura y Aragón, que es un principio que reivindican como «irrenunciable» y que ha sido eje fundamental durante su campaña. También la protección del campo y el sector primario frente a Mercosur y el «fanatismo climático», la oposición a nivel institucional frente a la «invasión migratoria» y que se trabaje para devolver a los inmigrantes ilegales a sus países y a los menores no acompañados, con sus padres, y las rebajas fiscales unidas también a un recorte del gasto político y una supresión de lo que califican como «chiringuitos» ideológicos y esa »administración paralela" que recriminan a Moreno que haya mantenido como herencia socialista. Son las líneas a las que aluden en las últimas horas y las medidas que piden al candidato popular que escuche.

El candidato de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, señaló ayer, preguntado en RNE si pedirán entrar en un Gobierno de coalición, que mientras algunos «tienen mucha prisa por repartirse sillones», su partido, sostuvo, tiene «muchísima prisa por cambiar de rumbo Andalucía y las políticas que hay». «Esperamos que el Gobierno haya tomado nota y escuche lo que han pedido los andaluces», señaló.