La candidata del PSOE-A, María Jesús Montero, en una librería de Sevilla durante la jornada de reflexiónPSOE de Andalucía

Los silencios y ausencias de Montero aumentan las especulaciones sobre un futuro lejos de Andalucía

El PP-A afirma que «en caso de que pueda tener problemas judiciales», la que fuera la candidata socialista optará por mantener su escaño en el Congreso para depender del Supremo en vez del TSJA

Los continuados silencios de María Jesús Montero y sus reiteradas ausencias en público no hacen más que alimentar la convicción de aquellos que la sitúan fuera de Andalucía a partir de la próxima legislatura.

En el PP de Andalucía no es que lo duden, sino que tienen meridianamente claro que la que fuera candidata del PSOE en las pasadas elecciones autonómicas va a optar por mantener su escaño en el Congreso para que, «en caso de tener problemas judiciales en el futuro», dependa del Tribunal Supremo en vez del TSJA (Tribunal Superior de Justicia de Andalucía).

Así se ha expresado este jueves el portavoz parlamentario de los populares, Toni Martín, que se ha preguntado si Montero finalmente acudirá el próximo 11 de junio, día en el que se conforma el nuevo Parlamento andaluz, a recoger su acta a la Cámara autonómica, o «si va a preferir» mantener su asiento en el Congreso, lo que conlleva aforamientos distintos.

«Al margen de los intereses políticos que ella tenga detrás, hay otros intereses, que nosotros vamos a decir claramente cuáles son. Y es si la señora Montero quiere seguir aforada en el Congreso de los Diputados o prefiere seguir aforada por el Parlamento de Andalucía», ha apuntado el dirigente del PP.

El portavoz ha insistido en que «dadas las circunstancias personales actuales y las que previsiblemente pueda tener en el futuro», la que fuera ministra de Hacienda con Pedro Sánchez, ella optará por depender de unos órganos judiciales u otros. A su vez, Martín le ha emplazado a dar algún tipo de explicación «ante las evidentes muestras de prácticas delictivas cometidas» en el seno del PSOE «a lo largo de casi una década». «La desaparecida Montero debería dar explicaciones porque no puede meter la cabeza en un agujero y hacer como si nada estuviera pasando».

Un silencio de dos semanas

Montero fue entrevistada por Ángels Barcelò el día después de las elecciones, donde el PSOE cosechó unos exiguos 28 diputados, donde aseguró que «será la jefa de la oposición» durante la siguiente legislatura en Andalucía, por lo que dejará su escaño en el Congreso «cuando se constituya en el Parlamento andaluz».

Desde entonces, no ha vuelto a abrir la boca. Es decir, más de diez días de absoluto mutismo. El PSOE ha delegado en sus ayudantes las diferentes comparecencias que a lo largo de estas dos semanas han organizado.

En los últimos días, miembros secundarios como Patricia Alba, Francisco Cuenca, o Fernando López Gil han aceptado la responsabilidad de dar un paso al frente y dar réplica de alguna manera a Moreno Bonilla, que ahora está en funciones como presidente de la Junta, mientras la que fuera su candidata se toma su tiempo.