El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y el portavoz de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, en una reunión en San Telmo en el año 2024 (archivo)Francisco J. Olmo | Europa Press

Moreno se reúne por fin con Vox, casi un mes después de las elecciones, para negociar su investidura

A falta de dos días para la toma de posesión de los diputados y la constitución del Parlamento andaluz, el presidente en funciones se ha sentado con Manuel Gavira este martes

Dicho y hecho. Tras anunciar Juanma Moreno en la mañana de este martes desde Málaga que las conversaciones con Vox se iniciarían de manera «inminente», esta misma tarde han dado comienzo por fin las negociaciones, según ha avanzado la Cadena SER y ha podido confirmar El Debate.

Así, el presidente de la Junta en funciones se ha visto las caras sobre las 17:00 horas con Manuel Gavira, líder del partido de la derecha en Andalucía, en un encuentro en el que también ha asistido Montserrat Lluis, secretaria general adjunta del partido, y que ya ha estado presenteen las pasadas negociaciones autonómicas.

El esperado encuentro se ha celebrado en el Parlamento autonómico, en Sevilla. Al término de ese «primer contacto», desde Vox se ha asegurado que el encuentro «se ha desarrollado en un clima de cordialidad» y que ambas partes se han emplazado «a seguir dialogando en los próximos días para explorar la posibilidad de alcanzar un acuerdo».

Un pacto que empieza con retraso

El famoso cara a cara entre ambos líderes andaluces se ha dilatado más de lo previsto desde que en las pasadas elecciones, celebradas el 17 de mayo, el PP-A se quedara a dos escaños de conseguir la mayoría absoluta. «Los andaluces quieren un gobierno estable cuanto antes, que gobierne para todos», aseguraba hoy Moreno Bonilla, que se ha tomado el pacto con una calma que ha exasperado a sus posibles socios, que le han acusado de manejar los tiempos tanto en público como en privado en su detrimento y en el de Andalucía.

Y es que Moreno había declarado durante toda la campaña que consideraba que gobernar Andalucía con el partido de la derecha era imposible, al tiempo que añadía en varias entrevistas que le «quitaba el sueño» tanto «un posible bloqueo de Vox» como su «ideario político».

Sin embargo, la realidad de las urnas ha sido tozuda, como él mism ha acabado por reconocer en público antes de asistir a una inauguración en el Caminito del Rey. Ahora mismo, decía ante los medios, toca ser «realista», en referencia a la «obligación» de pactar con otros partidos. Un pacto que, de llevarse a cabo, solo podrá firmarse con Vox, tras haber pedido con poca convicción una abstención a la izquierda que no se producirá. «Al PP solo le queda una opción», ha acabado por decir.