La estación de Fines-Olula (Almería), en riesgo de desaparición

Almería

Abandono, vandalismo y expolio: la estación de tren que impulsó el mármol de Macael, en riesgo de desaparición

La asociación Hispania Nostra incluye la estación de Fines-Olula en su Lista Roja y ya son 226 los elementos patrimoniales amenazados en Andalucía

La histórica estación de Fines-Olula, una de las piezas más representativas del patrimonio ferroviario e industrial del Valle del Almanzora, ha sido incorporada a la Lista Roja de la asociación Hispania Nostra ante el grave deterioro que presenta el conjunto y el riesgo real de desaparición que pesa sobre unas instalaciones castigadas durante décadas por el abandono, el vandalismo y la ausencia de medidas específicas de protección.

Ubicada entre los términos municipales de Fines y Olula del Río, junto a la antigua carretera que conecta Baza (Granada) y Huércal-Overa, la estación fue durante décadas uno de los grandes motores económicos del Valle del Almanzora. Desde sus instalaciones partían buena parte de los bloques de mármol extraídos en las canteras de Macael, cuya salida por ferrocarril contribuyó a impulsar una industria que acabaría convirtiéndose en una de las señas de identidad de la comarca.

La historia de este enclave se remonta al 11 de junio de 1894, cuando la compañía británica The Great Southern of Spain Railway Co. Ltd. inauguró el tramo entre Almanzora y Purchena de la línea Lorca-Baza. La intensa actividad comercial registrada desde los primeros años obligó a ampliar las instalaciones y consolidó a Fines-Olula como una de las dependencias ferroviarias más importantes del interior de la provincia.

El crecimiento del tráfico de mercancías propició la construcción, en 1896, de un muelle específico para el almacenamiento y transporte de esparto. Años más tarde, en 1911, entró en servicio una derivación particular que conectaba directamente con la serrería de mármoles de Antonio Ortiz Valdés, que posteriormente pasó a manos de Miguel Nebot Orta, reforzando todavía más el vínculo entre la estación y la pujante industria de la piedra natural.

En sus años de mayor esplendor, el recinto llegó a disponer de un complejo entramado de infraestructuras. En concreto, contaba con un edificio de viajeros, retretes, cubato, dos aguadas, muelles de carga cubiertos y descubiertos, una grúa, báscula y cuatro vías de circulación, además del apartadero industrial hacia la fábrica de transformación de mármol. Todo ello convertía a Fines-Olula en una pieza estratégica dentro de la red ferroviaria del sureste español.

La integración de las líneas en Renfe en 1941 permitió que la estación continuara operativa durante varias décadas más. Durante ese periodo se acometieron diversas mejoras y reformas en las instalaciones, aunque el progresivo declive del transporte ferroviario acabaría desembocando en la clausura definitiva del tramo Almendricos-Baza el 1 de enero de 1985.

Aquel cierre marcó el comienzo de una lenta decadencia. Desde entonces, las instalaciones, hoy vinculadas a Adif y de titularidad pública, han permanecido sin uso ni tampoco se han sometido a actuaciones de conservación significativas. Así, el paso del tiempo, unido a los continuos actos vandálicos y al expolio sufrido prácticamente desde el cese de la actividad ferroviaria, ha llevado al conjunto a una situación de ruina progresiva.

Su incorporación sitúa en 20 los bienes en riesgo catalogados en la provincia de Almería y eleva hasta 226 los elementos amenazados en Andalucía, una de las comunidades con mayor número de enclaves incluidos en esta relación elaborada por la asociación dedicada a la defensa y conservación del patrimonio cultural.

Desde Hispania Nostra subrayan la necesidad de preservar este patrimonio como testimonio de la memoria económica, social y territorial del Valle del Almanzora y advierten de la urgencia de adoptar medidas que permitan su protección y puesta en valor antes de que desaparezca definitivamente.