El II Encuentro Nacional celebrado en la Universidad CEU Fernando III revisa la enseñanza de la Historia en España

Sevilla

La «inexplicable» política educativa que lleva a «a hablar de España como una nación privada de su historia»

Una jornada de análisis y propuestas sobre los textos y cursos de Historia en la enseñanza media, celebrada en la Universidad CEU Fernando III, concluye que «uno de los principales riesgos en la enseñanza de la historia en España es la intromisión política en la interpretación de los hechos históricos»

La Universidad CEU Fernando III ha acogido una jornada de análisis y propuestas sobre los textos y cursos de Historia en la enseñanza media, organizado por la Plataforma En Defensa del Mundo Hispánico, en colaboración con la Universidad CEU Fernando III, la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla, la Real Academia de Santa Isabel de Hungría, la Fundaciones Unidos por la Historia y NEOS y el Protocolo de Santa Pola.

El II Encuentro Nacional 'Informe sobre los textos y cursos de Historia en los centros de enseñanza media: 25 años después' comenzó con la bienvenida de la vicerrectora de Ordenación Académica de la CEU UF3, Beatriz Hoster Cabo, seguido de la intervención del presidente de la Plataforma en Defensa del Mundo hispánico, Joaquín Egea Romero, que agradeció al resto de entidades colaboradoras del encuentro, así como a las autoridades e instituciones presentes.

La inauguración dio paso al primer panel, centrado en el estado de la enseñanza de la Historia en España, analizando la cuestión desde una doble perspectiva académica y política. En primer lugar, intervinieron el catedrático de Historia contemporánea y académico numerario de la Real Academia de la Historia, Octavio Ruiz-Manjón y el rector honorario de la Universidad CEU San Pablo, catedrático de Historia Medieval de la UCA y Académico Numerario de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, Rafael Sánchez Saus. La mesa fue moderada por el jefe de Opinión del Diario de Sevilla, Luis Sánchez-Moliní.

Durante su intervención, Ruiz-Manjón ha subrayado que «uno de los principales riesgos en la enseñanza de la historia en España es la intromisión política en la interpretación de los hechos históricos». Así, ha situado un punto de inflexión en 2004, con «especial incidencia» tras la aprobación de la Ley de Memoria Histórica en 2007 y posteriormente la Ley de Memoria Democrática.

Por su parte, Sánchez Saus ha abordado la tensión existente entre las particularidades regionales y la realidad de España como nación, señalando que «ambos elementos conviven dentro de un mismo marco histórico». En este sentido, ha advertido de que «aquellos discursos que promueven la deconstrucción del país se apoyan precisamente en esas diferencias territoriales». Unos planteamientos que, según ha explicado, «han dejado de limitarse a Cataluña y el País Vasco para extenderse a otras regiones».

A su juicio, estas interpretaciones han ido ganando peso hasta consolidarse por todas partes y en todas las disciplinas históricas como «uno de los factores que alimentan la actual crisis de la nación española». Además, ha subrayado que «estas corrientes no solo se difunden en el ámbito académico, sino que han encontrado reflejo en el BOE y en los propios manuales de Historia utilizados en la enseñanza, siendo el nuestro un caso único en Europa».

Sin embargo, ha distinguido entre Historia y memoria, defendiendo que la primera debe aspirar al conocimiento objetivo de los hechos, mientras que la memoria incorpora inevitablemente un componente subjetivo que condiciona la interpretación del pasado.

Posteriormente, ambos ponentes han debatido sobre la realidad que se da en las aulas en la actualidad en lo que respecta a la enseñanza de la Historia, con el uso de la IA y el papel fundamental que juega el profesor en todos los niveles de enseñanza.

Igualmente, los asistentes han destacado «la incomodidad que genera un investigador frente a docentes que apuestan por actividades complementarias con días mundiales o nacionales que no aportan nada al conocimiento histórico y se centran en contenidos anecdóticos». Asimismo, han hecho referencia a «la amenaza que supone para el conocimiento histórico de los espectadores el contenido audiovisual, películas o series, que suelen ser tendenciosas».

Afán de devaluarse de los españoles

Seguidamente, el ex ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, ha afirmado que «estamos ante el final de una etapa de Occidente, no de Occidente» y ha detallado algunos aspectos que «nos han llevado a ello, centrándose en la realidad española». Además, ha expuesto que «el relato ha prevalecido sobre la historia», estableciendo un paralelismo entre lo que denominó la Leyenda Negra y los discursos actuales de los nacionalismos. Así, ha afirmado que «se repiten ideas como »España roba o que el país sepulta la personalidad de algunas regiones".

Asimismo, ha vinculado este fenómeno con la trayectoria de ETA, a la que definió como «la peor expresión de la peor España», evocando imágenes de violencia y fractura como las representadas por Goya o las cunetas.

Por otra parte, el exembajador de Nicaragua en España y exprofesor universitario, Augusto Zamora Rodríguez, ha señalado que «desde Hispanoamérica no entendemos ese afán de devaluarse de los españoles presentes también en los libros de texto». En las Indias, la España que «éramos nosotros, sucedieron cosas excepcionales y apenas hay difusión de ello».

Igualmente, en el turno de preguntas los asistentes plantearon varias cuestiones que invitaron a los ponentes a reflexionar sobre «la importancia de tener claras las ideas del presente para afrontar el complejo futuro que viene».

Aportes y soluciones

En esta mesa han participado representantes del ámbito educativo y político, como el presidente de la asociación 'Profesores por el Bilingüismo', Francisco Oya, así como los portavoces nacionales de educación en el Congreso de los Diputados, Óscar Clavell (Grupo Popular) y Joaquín Robles (Vox). Además, ha contado con la visión de la sociedad civil, con la participación de organizaciones y plataformas como 'Hablamos Español', la Plataforma por una España Constitucional, la Fundación 'Unidos por la Historia' y el Protocolo de Santa Pola.

No obstante, la jornada concluía con la presentación de una propuesta «específica» para Andalucía, a cargo de catedráticos de la Universidad de Sevilla como Fernando Díaz del Olmo, Antonio Caballos Rufino y Julio Ponce Alberca. Así, la clausura corrió a cargo del decano de la Facultad de Humanidades, Educación y Deporte de la Universidad CEU Fernando III, Álvaro Lama Sánchez.

Entre las principales ideas destacadas durante el encuentro, los participantes han coincidido en que «España atraviesa una crisis de nación producto de su modelo territorial y de su inexplicable política educativa, que ha llevado a que hablemos de España como una nación privada de su historia».

En este sentido, para los participantes «nuestro país necesita contar con una única Historia de España común para todo el alumnado (y no tantas como comunidades autónomas o editoriales hay), para lo que es necesario desarrollar los saberes básicos del currículum de historia, reforzando su rigor académico y estableciendo mecanismos de control autonómicos y estatales sobre los libros de texto de historia».

En este contexto, se subrayó «la importancia de que sea la Real Academia de la Historia la que realice un nuevo informe sobre el estado de la enseñanza de la historia en la enseñanza media a través de los libros de texto y plantee una propuesta de currículum común para la asignatura de historia de España».

Por último, el II Encuentro Nacional se ha consolidado como «un espacio de reflexión y debate en torno a la enseñanza de la Historia, con la vista puesta en la elaboración de propuestas concretas que contribuyan a mejorar la alarmante situación de la enseñanza de la historia en nuestro país».