María Jesús Montero, en una rueda de prensa a los pies del hotel de El Algarrobico (archivo
Almería Sainete por El Algarrobico: Montero expulsa del PSOE a los ediles que bloquean el derribo que prometió
Los concejales socialistas respaldaron la propuesta para aplazar la votación sobre la anulación de la licencia de obras del hotel hasta disponer de nuevos informes sobre las consecuencias patrimoniales
Es el cuento de nunca acabar. El Ayuntamiento de Carboneras ha aplazado este miércoles la anulación de la licencia de obras del hotel de El Algarrobico. Los concejales socialistas facilitaron la aprobación de una propuesta para dejar el asunto sobre la mesa hasta tener más información. Este apoyo ha precipitado su suspensión temporal de militancia por decisión de María Jesús Montero, quien prometió demoler la mole de hormigón hace más de un año.
La iniciativa, presentada por el concejal no adscrito Felipe Cayuela, quien fuera alcalde bajo las siglas del PP, salió adelante gracias a los cinco concejales del PSOE y la edil popular Ángeles Carrillo. En contra de la propuesta se posicionaron el actual regidor, Salvador Hernández (Ciudadanos); tres de los cuatro concejales del PP que forman parte de su equipo de gobierno, y la edil no adscrita Ana María Caparrós, ex del PP.
El sainete comenzó pocas horas después del pleno municipal, convocado a las nueve de la mañana únicamente para votar la revisión de oficio de la licencia de obras. El secretario general del PSOE de Almería, José María Martín, anunció a mediodía la apertura de expedientes a los cinco concejales socialistas de Carboneras al «no respetar las directrices que desde los órganos del partido se le habían facilitado», pues debían votar a favor de la anulación.
La instrucción fue comunicada «expresamente» tanto a la dirección local del partido como al grupo municipal. Aun así, los cinco concejales socialistas, que se juegan ahora su expulsión del PSOE, respaldaron la propuesta de Cayuela para aplazar la votación hasta disponer de nuevos informes jurídicos y económicos sobre las consecuencias patrimoniales de la anulación de la licencia.
Previamente, el portavoz socialista en el Ayuntamiento, José Luis Amérigo, ya había comunicado que su grupo no votaría a favor de la nulidad de la licencia, al considerar que el expediente «carece de información esencial sobre las consecuencias económicas» que esta medida tendrá para el Consistorio, al no existir «estimación económica del riesgo», un informe de intervención o uno jurídico sobre «la eventual responsabilidad patrimonial», un análisis del impacto presupuestario o una valoración de contingencias económicas.
Según el líder provincial del PSOE, la posición de su partido sobre El Algarrobico es «inequívoca» y pasa por cumplir las resoluciones judiciales que obligan al Ayuntamiento de Carboneras a anular expresamente la licencia concedida hace más de dos décadas precisamente por un Gobierno socialista en el Consistorio. «El derribo del hotel de El Algarrobico no admite ni una sola demora más», ha afirmado José María Martín.
A última hora de la tarde, el PSOE de Andalucía anunció la suspensión temporal de militancia de sus concejales en Carboneras a petición de la dirección provincial. «El hotel de El Algarrobico se va a tirar sí o sí. Un atentando contra el medioambiente de semejante envergadura trasciende el nivel de decisión político local y es una prioridad del PSOE andaluz y nacional», afirman desde la federación liderada por María Jesús Montero.
Querella por prevaricación
El colectivo ecologista Salvemos Mojácar, el mismo que impulsó la paralización cautelar de las obras del hotel hace 20 años, ha anunciado que presentará una querella por prevaricación contra los siete concejales que han propiciado el aplazamiento de la anulación de la licencia. En un comunicado, los ecologistas cargan especialmente contra los socialistas, pues la decisión «pone de nuevo en claro la absoluta falacia del PSOE y de los anuncios del gobierno sobre su voluntad de derribo del hotel».
Cabe recordar que, en febrero de 2025, la entonces vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, anunció a los pies del hotel que sería derribado en un plazo aproximado de cinco meses. Fue la primera gran promesa electoral de Montero como candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía. Sin embargo, 16 meses después, la mole continúa intacta.
La organización conservacionista ha reclamado además la convocatoria urgente de un nuevo pleno para «corregir el bochornoso espectáculo» y aprobar por unanimidad la declaración de nulidad de la licencia. En su comunicado también expresa su confianza en que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) «actúe de inmediato castigando tamaña desobediencia», habida cuenta de su sentencia –emitida en 2021– que obliga al Ayuntamiento a dar este paso previo al derribo del hotel.
El cuento de nunca acabar
El nuevo episodio se suma a una historia judicial y política que comenzó en 2003, cuando la promotora Azata del Sol inició la construcción del hotel de 21 plantas y más de 400 habitaciones junto al mar, en pleno Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Las organizaciones ecologistas denunciaron desde el principio que las obras vulneraban la Ley de Costas.
Tres años después, un juzgado de Almería ordenó la paralización cautelar de unas obras prácticamente concluidas. Desde entonces se abrió una larga batalla judicial entre las administraciones, la promotora y los colectivos ecologistas. Finalmente, en 2017, el Tribunal Supremo cerró la vía judicial al concluir que los terrenos eran de especial protección, no urbanizables y que la licencia municipal era ilegal.
Tras la sentencia emitida por el TSJA en 2021, la presión sobre el Ayuntamiento de Carboneras aumentó aún más a finales del pasado mes de mayo, cuando el Consejo Consultivo de Andalucía avaló la nulidad de la licencia. Aquella resolución parecía allanar definitivamente el camino para el derribo del hotel, pero el pleno celebrado este miércoles ha vuelto a retrasar una anulación que será una realidad, salvo sorpresa, el próximo lunes.