Cascada de Río Verde en Otívar
Las cascadas de Granada donde escapar del calor este verano y darse un chapuzón en plena naturaleza
Desde Río Verde hasta las Chorreras de Loja, la provincia esconde algunos de los rincones más refrescantes para disfrutar del verano sin salir de Granada
Cuando el calor aprieta en Granada, muchos ponen rumbo a la Costa Tropical. Sin embargo, la provincia también guarda auténticos oasis de agua dulce entre montañas, bosques y desfiladeros. Cascadas, ríos y pozas naturales se convierten cada verano en el refugio perfecto para quienes buscan refrescarse sin salir de la provincia.
Estos son algunos de los lugares más espectaculares para disfrutar de un baño rodeado de naturaleza.
Cinco refugios naturales
Río Verde (Otívar) es, probablemente, el enclave más conocido. Sus aguas turquesas, las cascadas que aparecen a lo largo del recorrido y las pozas naturales hacen de este espacio uno de los destinos favoritos del verano. Además del baño, también es un lugar muy frecuentado por quienes practican senderismo o barranquismo.
Muy diferente es el paisaje de Las Chorreras de Loja, donde el agua cae sobre una amplia poza rodeada de vegetación. Su fácil acceso y el entorno natural la convierten en una de las escapadas más populares durante los meses de calor.
A escasos kilómetros de la capital, Los Cahorros de Monachil ofrecen una de las rutas más conocidas de Granada. Sus puentes colgantes, el desfiladero y las pequeñas cascadas que acompañan el recorrido permiten combinar senderismo con un refrescante descanso junto al río.
El Barranco de la Luna, entre Saleres y Albuñuelas, es una opción menos conocida. Sus estrechas paredes de roca, la abundante vegetación y las pequeñas pozas que aparecen durante el recorrido ofrecen un ambiente mucho más tranquilo para quienes buscan alejarse de las zonas más concurridas.
Completa la lista la Cascada de los Bolos, en Dúrcal, un salto de agua rodeado de vegetación que se ha convertido en otro de los rincones preferidos por senderistas y amantes de la naturaleza gracias a la poza que se forma a sus pies.
Cascada de los Bolos, Dúrcal
Mucho más que un baño
Más allá de ofrecer un lugar donde combatir las altas temperaturas, estos espacios permiten descubrir otra cara de la provincia de Granada. Muchos de ellos se encuentran dentro de parques naturales o parajes protegidos, por lo que es recomendable respetar el entorno, evitar dejar residuos y seguir siempre los senderos señalizados.
Un verano entre cascadas
Granada demuestra que no hace falta llegar al mar para disfrutar del agua durante el verano. Repartidas por diferentes puntos de la provincia, estas cascadas y pozas naturales se han convertido en algunos de los destinos favoritos de quienes buscan combinar naturaleza, senderismo y un chapuzón en algunos de los paisajes más espectaculares del territorio granadino.