La vegetación donde Isabel la Católica se refugió
Granada
La leyenda de Isabel la Católica que dio origen a uno de los conventos más históricos de Granada
La tradición sitúa a la reina escondida entre unos laureles en La Zubia mientras las tropas cristianas combatían contra el ejército nazarí, una promesa que acabaría dando lugar al Convento de San Luis el Real
Granada conserva numerosos rincones donde la historia y la leyenda se entremezclan. Uno de ellos se encuentra en La Zubia, donde una tradición popular ha pasado de generación en generación para explicar el origen del Convento de San Luis el Real y del conocido como Laurel de la Reina, dos enclaves estrechamente vinculados a Isabel la Católica durante los últimos compases de la conquista del Reino nazarí.
Según la tradición oral, la reina Isabel I de Castilla se encontraba en el campamento cristiano de Santa Fe cuando decidió acercarse hasta una zona elevada de La Zubia para contemplar de cerca la ciudad de Granada y la Alhambra antes de su rendición definitiva. Acompañada por un reducido grupo de caballeros, la expedición fue descubierta por las tropas nazaríes.
El refugio entre los laureles
La leyenda cuenta que el rey Boabdil ordenó al capitán Alhamar el Cegrí salir al encuentro de la comitiva cristiana con un importante contingente de caballería. Superados en número y sorprendidos por el ataque, los soldados castellanos comenzaron a combatir mientras la reina buscaba un lugar donde refugiarse.
Fue entonces cuando, según la tradición, Isabel la Católica se ocultó entre un frondoso matorral de laureles. Mientras la batalla se libraba a escasos metros, la reina se arrodilló y pidió la intercesión de San Luis, rey de Francia, prometiendo que si conseguía salir con vida y las tropas cristianas lograban la victoria levantaría un convento en aquel mismo lugar en su honor.
Uno de los árboles de la leyenda
El origen del Convento de San Luis el Real
Siempre según esta tradición, el ejército castellano consiguió imponerse pese a encontrarse en inferioridad numérica. Isabel la Católica cumplió entonces la promesa realizada durante la batalla y ordenó construir, hacia el año 1500, el Convento de San Luis el Real, que fue ocupado inicialmente por frailes franciscanos y se convirtió durante siglos en uno de los principales centros religiosos de la Vega de Granada.
Del convento original todavía se conservan restos del antiguo claustro, columnas y la fachada de la iglesia, donde pueden verse las iniciales de los Reyes Católicos y el escudo que posteriormente incorporó Felipe II.
Entrada del Convento de San Luis el Real
Un legado que aún puede visitarse
Con el paso del tiempo, parte del convento sufrió un importante deterioro. Tras la visita de Isabel II a La Zubia en el siglo XIX, la huerta fue cedida al Arzobispado de Granada, que construyó sobre parte de los restos el actual Palacio Arzobispal.
Actual convento de San Luis el Real
Hoy, el conjunto conserva el pórtico de entrada fechado en 1884, una imponente escalera interior, los jardines históricos y el mirador decimonónico levantado con motivo de la visita de Isabel II. Muy cerca de este lugar también se recuerda el emplazamiento del Laurel de la Reina, donde la tradición sitúa el escondite de Isabel la Católica y el origen de una de las leyendas más conocidas de la historia de La Zubia.