Patio de los Leones en la Alhambra de GranadaEuropa Press

Granada

La Alhambra frente a los terremotos: más de seis siglos resistiendo los temblores de Granada

El monumento nazarí ha soportado algunos de los episodios sísmicos más importantes de la historia granadina, incluido el potente terremoto de 1431

La Alhambra lleva más de seis siglos dominando Granada y durante todo ese tiempo ha convivido con una realidad característica de la provincia: los terremotos. Su ubicación en una de las zonas con mayor actividad sísmica de la Península ha provocado que sus muros hayan experimentado innumerables temblores desde época nazarí.

Resulta imposible determinar cuántos terremotos ha soportado exactamente. Antes de que existieran los instrumentos modernos, únicamente quedaron documentados aquellos movimientos suficientemente importantes como para aparecer en las crónicas. Sin embargo, conocemos algunos episodios especialmente relevantes.

El gran terremoto de 1431

Uno de los más importantes ocurrió el 24 de abril de 1431, cuando Granada todavía pertenecía al Reino nazarí. Un fuerte terremoto, cuya magnitud histórica se estima alrededor de 6,7, sacudió la zona y provocó importantes daños en Granada y en la propia Alhambra.

El conjunto monumental consiguió sobrevivir, aunque no salió indemne. El terremoto afectó a diferentes construcciones y está relacionado con graves daños en estructuras del entorno palatino, entre ellas los Alixares, un antiguo palacio nazarí situado cerca de la Alhambra del que actualmente apenas quedan restos arqueológicos.

Y aquel no sería, ni mucho menos, el último gran terremoto que viviría Granada.

Siglos de actividad sísmica

Durante los siglos posteriores se documentaron numerosos movimientos importantes en la provincia. Granada sufrió terremotos destacados en 1526 y 1806, además de numerosos episodios de menor intensidad.

Especialmente devastador fue el terremoto de Andalucía de 1884, conocido también como terremoto de Arenas del Rey. Alcanzó aproximadamente una magnitud de 6,5, afectó gravemente a numerosas localidades de Granada y Málaga y dejó cientos de fallecidos y miles de edificios destruidos o dañados.

Para entonces, la Alhambra llevaba ya más de cinco siglos contemplando los movimientos de una tierra sísmicamente activa.

¿Por qué sigue en pie?

Que haya sobrevivido durante siglos no significa que la Alhambra sea inmune a los terremotos. Sus estructuras han sufrido deterioros, reparaciones y restauraciones, y actualmente el comportamiento del monumento frente a los movimientos sísmicos continúa siendo objeto de estudio.

Algunos daños existentes en murallas y otras estructuras incluso han sido investigados por su posible relación con terremotos históricos. Lo extraordinario, por tanto, no es establecer una cifra concreta de seísmos que ha soportado, sino comprobar su enorme trayectoria de supervivencia.

Cuando Granada sufrió el terremoto de 1431, la Alhambra ya estaba allí. Cuando llegó el devastador terremoto de 1884, seguía allí. Y con estos últimos terremotos de hace unos días en Granada ahí sigue.

Más de 600 años después, el monumento nazarí continúa contemplando desde la Sabika cómo, de vez en cuando, Granada vuelve a temblar.