Destrozos causados por los terremotos registrados en Granada
Volver a casa, el último paso pendiente para los vecinos desalojados por los terremotos de Granada
Medio centenar de personas continúa fuera de sus viviendas mientras los técnicos revisan los edificios afectados y determinan cuándo podrán regresar con seguridad
Los terremotos han perdido fuerza y Granada empieza poco a poco a recuperar la calma, pero para decenas de vecinos la crisis sísmica todavía no ha terminado. Dos semanas después de las principales sacudidas, la vuelta a sus casas sigue dependiendo del visto bueno de los técnicos que revisan los edificios afectados.
Un total de 51 personas permanecían esta semana alojadas en el albergue Inturjoven, mientras otros desalojados han encontrado acomodo temporal en casas de familiares y amigos. Todos esperan la misma respuesta: cuándo será seguro volver.
Los desalojos se realizaron de manera preventiva después de los movimientos sísmicos que afectaron especialmente a Granada capital y a varios municipios del sur del Área Metropolitana. Ahora son arquitectos y técnicos quienes deben comprobar el estado de los inmuebles antes de autorizar que sus residentes vuelvan a ocuparlos.
La consejera de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio, Rocío Díaz, ha dejado claro que la decisión no dependerá de plazos políticos ni administrativos. «Estamos al amparo de lo que dicen los técnicos», explicó esta semana, insistiendo en que será necesario contar con todas las «garantías y certezas» antes de permitir el regreso.
La seguridad marca los tiempos
La Junta mantiene que las evacuaciones tuvieron carácter preventivo y que los vecinos podrán regresar tan pronto como los informes técnicos determinen que los edificios reúnen las condiciones necesarias.
«Los desalojos se han hecho de manera preventiva, por si acaso sucediese alguna cosa, pero son ellos los que van a marcar cuándo van a salir del albergue para volver a sus casas», señaló Díaz.
Mientras llegan esas conclusiones, continúa la evaluación de los desperfectos provocados por una serie sísmica que ha dejado daños en numerosos inmuebles de la capital y de la Vega.
La Administración autonómica trabaja además en la preparación de las ayudas anunciadas para las personas afectadas. La Delegación del Gobierno de la Junta en Granada está recopilando información y evaluando los daños con el objetivo de concretar las subvenciones.
La prioridad inmediata, sin embargo, sigue siendo otra: determinar qué viviendas pueden volver a ocuparse y cuáles necesitan antes algún tipo de intervención.
Más de un millar de terremotos
La situación de estos vecinos es una de las consecuencias más visibles de una serie sísmica que comenzó el pasado 14 de agosto y que ha dejado más de un millar de movimientos, aunque la inmensa mayoría han sido de pequeña magnitud.
Casi un centenar llegaron a ser percibidos por la población, según los datos del Instituto Geográfico Nacional recogidos durante la evolución de la secuencia.
Los episodios más intensos se produjeron con dos terremotos de magnitud 4,8, registrados en el entorno de Alhendín y Gójar. Ambos fueron ampliamente sentidos en Granada y su cinturón metropolitano y provocaron desperfectos materiales, algunos heridos leves y desalojos por precaución.
Especialmente tensa fue la jornada en la que varios movimientos cercanos o superiores a magnitud 4 se sucedieron en un corto espacio de tiempo. Aquellas sacudidas volvieron a llenar las calles de vecinos que abandonaron sus viviendas ante el temor a nuevos terremotos.
Desde entonces se han seguido registrando réplicas, aunque en los últimos días disponibles la tendencia ha sido hacia una menor frecuencia e intensidad. La mayor parte de los movimientos se sitúan alrededor o por debajo de magnitud 2.
Granada sigue en preemergencia
La reducción de la actividad no ha supuesto todavía el cierre del dispositivo. La Junta mantiene activa la fase de preemergencia del Plan ante el Riesgo Sísmico en la provincia de Granada, lo que permite continuar con el seguimiento de la serie y mantener coordinados los recursos necesarios ante cualquier cambio.
Los técnicos del Instituto Geográfico Nacional siguen igualmente vigilando una secuencia caracterizada por terremotos muy superficiales, muchos de ellos originados a menos de diez kilómetros de profundidad. Esa escasa profundidad ha contribuido a que movimientos de magnitud moderada hayan sido percibidos con claridad por la población.
Para buena parte de Granada, el descenso de los temblores permite mirar ya hacia una progresiva vuelta a la normalidad. Para quienes todavía duermen fuera de sus viviendas, esa normalidad tendrá una fecha mucho más concreta: el día en que un técnico les confirme que pueden abrir de nuevo la puerta de casa y quedarse dentro.