Narcolancha fondea a pocos metros de la playa de Sancti Petri (Cádiz)
El mapa de la droga en España: Andalucía acapara el 77 % del hachís incautado mientras la cocaína gana peso
Las fuerzas de seguridad intervinieron 198.244 kilos de hachís y 25.610 de cocaína durante 2025 en la comunidad andaluza, donde se reclama el regreso de OCON-Sur para frenar al narco
A primera hora de la mañana, una lancha cargada de droga puede convertirse en el objetivo de una patrullera; unas horas después, cientos de kilos de estupefacientes pueden aparecer ocultos en una nave, una vivienda o un vehículo. Es la dimensión cotidiana de un negocio que ha encontrado en Andalucía uno de sus principales escenarios.
Los datos de la Estadística Anual sobre Drogas del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) dibujan un mapa contundente. Andalucía concentró durante el pasado 2025 el 77,05 % de todo el hachís incautado en España y el 33,26 % de la cocaína. En total, las fuerzas de seguridad intervinieron 198.244 kilos de hachís y 25.610 de cocaína, dos volúmenes que sitúan al territorio andaluz muy por encima del resto del país.
El peso de Andalucía se explica, en buena medida, por la actividad registrada en sus provincias costeras, aunque el fenómeno se extiende mucho más allá del litoral. Cádiz encabezó las incautaciones de hachís, con 75.187 kilos, seguida de Huelva, con 43.130. Málaga sumó 27.012 kilos; Granada, 24.867; y Almería, 19.258. Córdoba y Sevilla cerraron la relación con 4.425 y 4.331 kilos, respectivamente.
La comparación con otros territorios permite apreciar mejor la magnitud del fenómeno. Después de Andalucía, ninguna otra zona se acerca a sus registros: Ceuta representó el 4,73 % del hachís decomisado en España, y Canarias, el 3,83 %. La concentración es, por tanto, extraordinaria y convierte a la comunidad andaluza en el principal frente de actuación policial contra una de las mercancías tradicionales de los clanes de la droga.
Pero el negocio está cambiando y la cocaína adquiere cada vez mayor protagonismo. Andalucía acumuló 25.610 kilos intervenidos durante 2025, con Cádiz nuevamente a la cabeza, con 8.348 kilos. Sevilla alcanzó 5.418; Málaga, 4.851; Almería, 3.920, y Huelva, 2.798. La distribución muestra que el problema ya no puede explicarse únicamente por la entrada de hachís a través de las costas del sur.
Más coca que hachís en Sevilla
Sevilla ofrece una fotografía especialmente significativa de esa transformación. Por primera vez, la cocaína superó al hachís y a la marihuana entre las drogas más intervenidas en la provincia. Los 5.418 kilos de cocaína decomisados contrastan con los 4.331 de hachís, cuyas incautaciones cayeron un 65 % respecto al año anterior y alcanzó su nivel más bajo en una década. La mercancía de mayor valor económico gana terreno.
Por otro lado, Granada concentra el 28,63 % de todas las plantas incautadas en España y más de la mitad de las decomisadas en Andalucía. El dato evidencia que los grandes cargamentos procedentes de las rutas marítimas conviven con cultivos y redes de distribución asentadas en el interior, configurando un mercado que se adapta a las oportunidades y a la presión policial.
Andalucía lidera también las detenciones relacionadas con el tráfico de estupefacientes. En 2025 fueron arrestadas 5.267 personas, el 24,03 % del total nacional. Málaga registró 1.587 detenidos; Cádiz, 1.019, y Sevilla, 872. Entre las tres provincias concentraron cerca del 65 % de los arrestos realizados en la comunidad, seguidas a distancia por Granada, con 620, y Almería, con 451.
Sin embargo, el número de detenidos introduce un matiz importante en un escenario aparentemente marcado por el crecimiento del narcotráfico. Los 5.267 arrestos representan un descenso del 21,68 % respecto a 2024 y prolongan una tendencia que comenzó después de los 8.082 detenidos registrados en 2021. Es decir, el aumento de determinadas incautaciones y de la violencia no se traducen automáticamente en un incremento de las detenciones.
También las cifras de cocaína apuntan a una evolución compleja. Las incautaciones en Andalucía cayeron desde los 51.700 kilos de 2024 hasta los 25.610 del pasado año. Interior atribuye este descenso a la presión policial ejercida sobre las rutas marítimas del Atlántico y relaciona el incremento del hachís decomisado con medidas como la prohibición de las narcolanchas y la incorporación del petaqueo –el suministro de combustible a las gomas– al Código Penal.
Junto con la dimensión de estas cifras, el presunto ajuste de cuentas en Isla Cristina, con cuatro víctimas mortales, y el ataque a tiros contra una patrullera de la Guardia Civil desde una narcolancha en aguas de Huelva han devuelto al primer plano la violencia asociada al narcotráfico y, en consecuencia, la reivindicación de restitución de OCON-Sur, la unidad de élite de la Guardia Civil que mantuvo a raya al narco durante los cuatro años en que estuvo operativa.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) no para de reclamar el regreso de esta estructura. A raíz de los últimos tiroteos, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha mandado una carta al Palacio de la Moncloa con la misma petición. Sin embargo, el Gobierno de Pedro Sánchez defiende que se trataba de «una estructura temporal» y rechaza que su desaparición implique una menor capacidad operativa.
Más allá de esa disputa, los datos dejan una conclusión difícil de ignorar: Andalucía continúa siendo la gran puerta de entrada de droga y, en consecuencia, el gran epicentro de las operaciones contra el narcotráfico en España. Casi 200 toneladas de hachís y más de 25 toneladas de cocaína incautadas en un solo año lo atestiguan, de ahí que las fuerzas de seguridad reclamen la vuelta de OCON-Sur para frenar el avance del narco.