Detención de un individuo por la Guardia Civil

Almería

Casi 20 años de cárcel por tender citas trampa en Grindr y asaltar a homosexuales en El Ejido

La Fiscalía acusa al supuesto cabecilla de crear perfiles falsos para atraer de noche a sus víctimas hasta un descampado de Las Norias de Daza, donde eran golpeadas, insultadas y desvalijadas

Una cita concertada a través de Grindr terminaba, según la Fiscalía, en una emboscada en plena noche. El Ministerio Público solicita 19 años y 11 meses de prisión para un joven acusado de liderar un grupo que utilizaba perfiles falsos en la conocida aplicación de contactos para atraer a hombres homosexuales hasta un descampado de Las Norias de Daza, en El Ejido (Almería).

El objetivo real de aquellos encuentros no sería conocer a las víctimas. La acusación sostiene que el procesado seleccionaba previamente a los hombres, concertaba con ellos una cita y los conducía hasta una zona apartada en la que esperaba acompañado por otros individuos. Allí habrían sido agredidos y despojados de sus pertenencias mientras recibían insultos relacionados con su orientación sexual.

La Fiscalía atribuye al acusado una posición de liderazgo dentro del grupo y considera que existía una planificación destinada a reducir al mínimo cualquier posibilidad de defensa o de recibir ayuda.

Perfiles falsos y citas en un descampado

El método comenzaba en el teléfono móvil. Según el escrito provisional de acusación, el investigado habría creado al menos tres perfiles falsos, utilizando diferentes nombres e imágenes de otras personas para ganarse la confianza de quienes contactaban con él.

Una vez acordado el encuentro, les indicaba que acudieran de noche a una zona de Las Norias de Daza y trataba de alejarlos de las viviendas. El pretexto era mantener la discreción y evitar que los vecinos pudieran verlos.

Ese aislamiento facilitaba la emboscada. La Fiscalía sostiene que el acusado sabía que sus acompañantes se encontraban en las inmediaciones y que el lugar permitía abordar a las víctimas sin que pudieran ser auxiliadas.

El primer episodio que figura en la acusación se remonta a la madrugada de Nochevieja de 2025. La víctima acudió a la cita y se encontró con varios individuos con el rostro cubierto. Tras intentar escapar, fue alcanzada, derribada y golpeada. Los atacantes se llevaron además un teléfono móvil valorado en unos 1.200 euros.

Cuatro ataques en menos de un mes

La secuencia volvió a repetirse durante enero. El día 19, dos hombres acudieron con apenas una hora de diferencia a encuentros concertados bajo un patrón similar.

Uno de ellos fue conducido hasta una zona sin iluminación y atacado por varios hombres, que lograron sustraerle las llaves de su vehículo mientras le dirigían insultos. Posteriormente, otra víctima fue inmovilizada y golpeada antes de que le arrebataran el teléfono móvil y otros efectos personales.

El último episodio recogido por la Fiscalía tuvo lugar el 23 de enero. En esa ocasión, el hombre consiguió alejarse inicialmente de sus atacantes, aunque volvió a encontrarse con ellos cuando regresó para recuperar su vehículo. Fue entonces cuando recibió nuevos golpes.

La investigación de la Guardia Civil había comenzado tras las denuncias presentadas por varios afectados y desembocó el 3 de febrero en la detención del principal sospechoso dentro de la operación Urgi 26 Rolo. El arrestado ingresó posteriormente en prisión provisional.

La orientación sexual, como agravante

La acusación no considera que se tratase únicamente de una sucesión de robos violentos. La Fiscalía aprecia también una motivación discriminatoria por la orientación sexual de las víctimas.

Según el Ministerio Público, la elección de los afectados, los insultos empleados durante los ataques y la propia utilización de Grindr para localizarlos evidenciarían un componente homófobo en la actuación del grupo.

Por ello, atribuye al acusado cuatro delitos de robo con violencia (uno en grado de tentativa), tres delitos de lesiones y un delito de pertenencia a grupo criminal, con las agravantes de abuso de superioridad y motivación discriminatoria.

Además de la petición de prisión, la Fiscalía reclama órdenes de alejamiento y prohibiciones de comunicación con las víctimas, así como indemnizaciones por los objetos sustraídos, las lesiones sufridas y los daños morales. El importe conjunto reclamado supera los 12.000 euros.

El acusado permanece en prisión provisional mientras avanza el procedimiento. Lo que comenzó como una serie de contactos aparentemente normales a través de una aplicación de citas terminó, según sostiene la acusación, convirtiéndose en un sistema organizado para conducir a las víctimas hasta un lugar aislado, dejarlas sin posibilidad de ayuda y atacarlas precisamente aprovechando la confianza generada por la cita.