Una fotografía de Miguel Ángel Blanco, en un homenaje (archivo)
Andalucía se afana en que sus estudiantes conozcan la historia de ETA y quién era Miguel Ángel Blanco
Los alumbos encontrarán referencias al terrorismo etarra dentro de asignaturas como Valores Cívicos y Éticos, Educación para la Convivencia Democrática e Historia de España
Los alumnos andaluces de Infantil y Primaria ya han iniciado el curso 2026-2027, y este martes será el turno de los estudiantes de ESO y Bachillerato. Con la vuelta a las aulas se recuperan también los contenidos que forman parte de su formación académica y entre los que ocupa un lugar destacado el conocimiento de la historia reciente de España, incluido el terrorismo de ETA y el recuerdo de sus víctimas.
Los estudiantes de las diferentes etapas educativas encontrarán referencias al terrorismo etarra dentro de asignaturas como Valores Cívicos y Éticos, Educación para la Convivencia Democrática e Historia de España. El currículo andaluz aborda la violencia política, la defensa de los valores democráticos y constitucionales y la memoria de las víctimas, con Miguel Ángel Blanco –desconocido por muchos jóvenes– como uno de sus principales símbolos.
Estos contenidos han vuelto a saltar a la palestra con el acuerdo de gobierno firmado en julio entre el PP y Vox, que pactaron incluir la historia del terrorismo en España en los planes de estudio, con el objetivo de «concienciar a nuestros estudiantes sobre el terrorismo, desarrollar valores democráticos y honrar la memoria y dignidad de las víctimas», a partir del curso 2027-2028. No obstante, son enseñanzas que ya se imparten desde el curso 2023-2024.
De hecho, en 6.º de Primaria, los alumnos estudian en Valores Cívicos y Éticos la Constitución española de 1978, los derechos y deberes de los ciudadanos y el terrorismo de ETA y otras formas de violencia política. En 2.º de ESO vuelven a encontrarse con esta cuestión, con una referencia expresa al impacto que tuvo ETA sobre la sociedad española durante el último tercio del siglo XX y comienzos del XXI.
En Bachillerato, el tratamiento de estos contenidos adquiere una perspectiva histórica más amplia. En Educación para la Convivencia Democrática se estudian «la violencia y los fanatismos como enemigos de la libertad», mientras que en 2.º de Bachillerato, dentro de Historia de España, se abordan la Transición, la Constitución de 1978, así como el terrorismo de ETA y sus víctimas.
Foco en las víctimas
El currículo pone el foco precisamente en las víctimas, cuyo sufrimiento se presenta como símbolo de la defensa de los valores democráticos y constitucionales. Los alumnos pueden conocer además que la violencia de ETA no se limitó al País Vasco y Navarra, sino que también impactó en otros territorios, entre ellos Andalucía, donde la organización terrorista cometió atentados y asesinatos que forman parte de la historia reciente de la comunidad.
Por ejemplo, en enero de 1998, ETA asesinó en Sevilla al concejal del PP Alberto Jiménez-Becerril y a su esposa, Ascensión García Ortiz. Dos años después, en julio del 2000, fue asesinado en Málaga el concejal José María Martín Carpena. En octubre de ese mismo año, la banda acabó también con la vida de Luis Portero, fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). Son algunos de los episodios que permiten acercar al alumnado la dimensión que alcanzó el terrorismo en Andalucía.
El propósito de estos contenidos no es únicamente explicar qué fue ETA, sino también transmitir a las nuevas generaciones el recuerdo de quienes sufrieron sus atentados. La medida acordada entre el PP y Vox supone ahora un paso más en ese objetivo de que los estudiantes andaluces aprendan la historia del terrorismo en España.