El Stmo. Cristo de la Luz en procesiónDiócesis de Almería

El pueblo de Almería que se llena de pólvora y miles de peregrinos por el Cristo de la Luz

Dalías celebra este domingo su día grande con una de las peregrinaciones más multitudinarias de Andalucía y una procesión en la que los cohetes se han convertido en parte inseparable de la devoción

Durante unas horas, el ruido de la pólvora se mezcla con las campanas y miles de personas ocupan las calles de Dalías para acompañar a una imagen que ha convertido a este municipio del Poniente almeriense en lugar de peregrinación. Cada tercer domingo de septiembre, el Santísimo Cristo de la Luz vuelve a protagonizar una de las celebraciones religiosas más singulares de Andalucía.

Este año el día grande llegará este domingo 20 de septiembre entorno a las 20:30, después de varias semanas de cultos y actos que comenzaron a principios de mes. Peregrinos procedentes de distintos municipios de Almería y de otros puntos de España vuelven estos días a recorrer los caminos que desembocan en Dalías para venerar al Cristo.

No se trata únicamente de una celebración religiosa. La pólvora ocupa un lugar especialmente reconocible en unas fiestas en las que los cohetes acompañan a la imagen durante buena parte de su recorrido. La festividad está reconocida como Fiesta de Interés Turístico de Andalucía y desde 2023 figura también como Bien de Interés Cultural por su carácter etnológico.

El gran día de Dalías

El domingo comenzará desde primera hora con los actos religiosos que preceden a la jornada central. La Misa Mayor estará presidida por el obispo de Almería, Antonio Gómez Cantero, y podrá seguirse también en directo a través de Canal Sur Televisión.

Uno de los momentos más esperados llegará posteriormente con la Bajada del Santísimo Cristo de la Luz desde su altar. La imagen será preparada para salir después en procesión por las calles de Dalías acompañada por miles de fieles.

Durante el recorrido se suceden las tradicionales mandas de cohetes ofrecidas por las distintas peñas. El lanzamiento de pólvora alcanza uno de sus puntos más intensos cuando el Cristo aparece en la puerta de la iglesia y vuelve posteriormente al templo, una estampa que forma parte de la identidad de la celebración.

La procesión finalizará de nuevo en el santuario con la subida de la imagen a su altar y el tradicional besapiés. Los cultos de este año terminarán el lunes 21 con una misa de acción de gracias.

Peregrinos y pólvora

La devoción por el Cristo de la Luz traspasa desde hace décadas las fronteras del municipio. La propia Hermandad explica que la llegada de peregrinos comienza a crecer desde finales de agosto y alcanza su punto máximo durante la noche anterior al tercer domingo de septiembre, cuando numerosos fieles realizan a pie el último tramo hasta Dalías.

Este mismo año algunos peregrinos han completado incluso los 420 kilómetros que separan Sevilla de Dalías para llegar hasta el santuario. La Junta de Andalucía ha llegado a señalar esta peregrinación como una de las más importantes de la comunidad.

Pero si existe un elemento que diferencia visualmente estas fiestas es la pólvora. Las peñas coheteras preparan durante semanas las distintas ofrendas que acompañarán al Cristo. Cohetes, tracas y salvas se suceden durante la procesión hasta convertir la noche daliense en una sucesión prácticamente continua de estruendos y destellos.

La tradición está tan ligada a la fiesta que la propia Agenda Cultural de Andalucía recoge las mandas de cohetes como uno de sus elementos característicos, junto a la peregrinación, la Bajada y la procesión.

Una imagen que sobrevivió a las llamas

La talla que este domingo volverá a salir a las calles tampoco ha tenido una historia sencilla. La imagen actual del Cristo de la Luz fue realizada por el conocido imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci después de que la anterior desapareciera durante la Guerra Civil.

El encargo se formalizó en 1937 por un precio de 4.000 pesetas y el nuevo Cristo llegó finalmente a Dalías el 3 de mayo de 1939. Está realizado en madera de cedro y desde entonces se venera en la iglesia de Santa María de Ambrox.

Más de medio siglo después estuvo a punto de perderse de nuevo. El 20 de septiembre de 1993, una vez terminados los cultos, se declaró un incendio en el interior del templo. Varios vecinos entraron para rescatar la imagen y lograron sacarla de las llamas, aunque sufrió daños en su policromía y tuvo que ser restaurada posteriormente.

Aquella talla regresará este domingo al centro de Dalías. Lo hará rodeada nuevamente por peregrinos, vecinos y peñas coheteras en una celebración en la que la fe y la pólvora han terminado convirtiéndose en dos imágenes inseparables de uno de los días más señalados del calendario almeriense.