Catedral de Jaén
Jaén
Polémica en Jaén por el cobro de 10 euros para visitar la Catedral: «Es un freno para conocer el patrimonio»
El Ateneo reclama la gratuidad para los residentes en las catedrales de Jaén y Baeza y denuncia que otros 17 templos gestionados por la misma empresa permiten el acceso gratuito a sus vecinos
Visitar una catedral en España puede ser gratis o costar varios euros dependiendo de la ciudad. Una diferencia que ha vuelto a generar controversia en Jaén, donde los vecinos deben abonar la entrada turística habitual para conocer las catedrales de Jaén y Baeza, pese a que otros templos gestionados por la misma empresa permiten el acceso gratuito a sus residentes.
El Ateneo Cultural Ciudad de Jaén ha llevado esta cuestión al Obispado y a los cabildos de ambas catedrales mediante una solicitud registrada el pasado 6 de octubre. La asociación reclama que las personas nacidas o empadronadas en la diócesis puedan visitar gratuitamente dos de los principales monumentos de la provincia.
Actualmente, la entrada general cuesta diez euros en Jaén y siete en Baeza. Aunque existen tarifas reducidas y horarios de acceso libre, no se contempla una exención general por residencia. Una situación que el colectivo considera «un freno real y discriminatorio» para quienes desean conocer su propio patrimonio.
La diferencia con otras catedrales españolas
La reclamación no se limita a cuestionar el precio de las entradas. El Ateneo ha elaborado un estudio sobre 95 catedrales españolas y concluye que 57, aproximadamente el 60 %, ofrecen alguna modalidad de gratuidad. En concreto, según sus datos, 28 permiten el acceso gratuito general y otras 29 contemplan esta posibilidad para naturales o residentes.
La comparación resulta especialmente llamativa al analizar la actividad de Arti Splendore, la empresa encargada de gestionar las visitas culturales de las catedrales de Jaén y Baeza. Según el estudio, 17 de los 27 templos que administra permiten la entrada gratuita a los residentes.
Entre los ejemplos mencionados figuran las catedrales de Almería, Málaga, Cádiz, Bilbao, Salamanca, Ávila y Zaragoza. El Ateneo considera que estas diferencias demuestran que existen alternativas para facilitar el acceso a los vecinos sin renunciar a la explotación turística de los monumentos.
Una controversia que llegó al Defensor del Pueblo Andaluz
El debate sobre las entradas no es nuevo. En agosto de 2025, el Defensor del Pueblo Andaluz abordó una queja relacionada con el derecho de acceso libre y gratuito a las catedrales de Jaén y Baeza.
La institución constató que ambos templos disponían de franjas gratuitas que, según la información facilitada por la Administración andaluza, parecían ajustarse a la normativa patrimonial. También insistió en la conveniencia de garantizar su difusión y facilitar canales de reclamación.
Actualmente, la Catedral de Jaén anuncia acceso gratuito como Bien de Interés Cultural de lunes a sábado entre las 8:30 y las 10:00 horas, además de los domingos y festivos por la mañana. En Baeza, esta posibilidad se ofrece los lunes y martes de 18:00 a 19:00 horas durante los meses de octubre a marzo, con limitaciones respecto a los espacios incluidos en la visita turística.
Por tanto, la controversia no gira en torno a una ausencia absoluta de gratuidad, sino a las condiciones y restricciones que encuentran los residentes para visitar habitualmente estos edificios.
Una tarjeta anual de 12 euros como alternativa
El Ateneo plantea distintas soluciones si el Obispado no acepta establecer la gratuidad permanente. Una de ellas consiste en crear una tarjeta anual de 12 euros que permita acceder sin límite de visitas a ambas catedrales.
También propone entradas simbólicas de uno o dos euros, descuentos superiores al 50 % para los vecinos o una ampliación de las jornadas gratuitas.
La asociación defiende que estos templos deben seguir siendo espacios vinculados a la vida de sus habitantes y no únicamente atractivos turísticos. Por ello, ha solicitado una reunión con el obispo de Jaén y el deán-presidente del Cabildo para estudiar las alternativas.
La petición vuelve a poner sobre la mesa un debate que trasciende la provincia: hasta qué punto deben pagar los residentes por visitar unos monumentos que forman parte de la historia y la identidad de sus ciudades.