Examen de oposiciones en Asturias

En principio, afectaría exclusivamente al subgrupo A1 de la Administración GeneralEuropaPress

Andalucía aparca el B1 de idiomas en las oposiciones, pero plantea recuperarlo en 2027

La Junta descarta exigir por ahora un certificado de idiomas a los aspirantes, aunque negocia introducirlo en futuras convocatorias del subgrupo A1. Los sindicatos cuestionan que se aplique de forma generalizada

Los andaluces que preparan unas oposiciones para acceder a la Administración autonómica no tendrán que acreditar un nivel B1 de idiomas en las convocatorias actualmente en marcha. La Junta ha decidido aplazar esta exigencia después de las críticas sindicales, aunque el debate está lejos de cerrarse. El Gobierno andaluz contempla recuperar el requisito a partir de 2027 para determinados cuerpos de funcionarios.

La cuestión ha generado incertidumbre entre los aspirantes que llevan meses, e incluso años, preparando los exámenes. La posibilidad de introducir un certificado de idiomas cuando los procesos selectivos ya estaban en marcha provocó el rechazo de las organizaciones sindicales, que cuestionaron que se modificaran las condiciones de acceso con tan poco margen.

Ahora, la Consejería de Función Pública tiene previsto convocar durante octubre una reunión extraordinaria de la Mesa Sectorial para negociar cómo y cuándo podría aplicarse esta medida.

¿Quién tendrá que acreditar un B1?

La principal novedad es que el requisito no se incorporará a las convocatorias actuales correspondientes a las ofertas de empleo público de 2024 y 2025.

El acuerdo alcanzado en la Mesa Sectorial del pasado 22 de septiembre establece que la exigencia de idiomas se abordará para las convocatorias que se publiquen durante el primer semestre de 2027, 2028 y 2029.

En principio, afectaría exclusivamente al subgrupo A1 de la Administración General de la Junta de Andalucía, tanto en las plazas de acceso libre como en las de promoción interna.

Este subgrupo corresponde a puestos para los que se exige una titulación universitaria y que pueden implicar funciones técnicas, de gestión o de responsabilidad administrativa.

Los idiomas inicialmente contemplados son inglés, francés y alemán. Sin embargo, todavía quedan por negociar las condiciones concretas, por lo que no puede afirmarse que todos los aspirantes del A1 deban presentar obligatoriamente un certificado a partir de enero.

Los sindicatos cuestionan la utilidad del requisito

La propuesta ha encontrado oposición en el Sindicato Andaluz de Funcionarios (SAF), que rechaza exigir un determinado nivel de lengua extranjera a cuerpos completos sin justificar previamente qué puestos necesitan realmente esa competencia.

La organización considera que la Junta no ha presentado estudios suficientes sobre las funciones que requieren conocer otro idioma ni sobre los resultados de las pruebas piloto desarrolladas anteriormente.

También cuestiona que la exigencia pueda afectar a la promoción interna de empleados que llevan años trabajando en la Administración y desean avanzar profesionalmente.

Por su parte, la Consejería defiende la necesidad de adaptar la función pública a una sociedad en la que aumenta la movilidad internacional y en la que determinados servicios administrativos mantienen contacto con ciudadanos extranjeros.

El debate, por tanto, no se limita a acreditar conocimientos lingüísticos. También afecta a qué competencias deben exigirse para obtener una plaza pública y cómo deben establecerse esos requisitos.

Una nueva negociación antes de 2027

La reunión extraordinaria prevista para octubre permitirá abordar el calendario de implantación y las condiciones de una medida que todavía no cuenta con una aplicación definitiva.

El asunto llegará a la mesa junto a otra reivindicación sindical: el retraso en la aprobación del decreto que debe regular el teletrabajo de los empleados públicos andaluces.

De momento, la situación es clara para quienes ya preparan las oposiciones convocadas: no tendrán que incorporar a última hora una acreditación B1 que no figuraba entre las condiciones iniciales.

La incógnita permanece para quienes aspiran a presentarse en los próximos años. La Junta mantiene abierta la posibilidad de exigir conocimientos de idiomas para determinados puestos superiores de la Administración, pero tendrá que concretar primero las reglas de acceso.

El resultado de esa negociación determinará si el B1 termina convirtiéndose en una nueva condición para conseguir una plaza pública en Andalucía.

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