Nerón, el último caballo que se ha incorporado a las cuadras del Palacio Real

En el supuesto lugar del accidente apenas había unas gotas de sangre (Imagen de archivo)Patrimonio Nacional

Un caballo sacrificado, 55.000 euros y una pista que no encajaba: la estafa descubierta en Jaén

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía confirma nueve meses de prisión para dos hombres que fingieron un atropello para cobrar una indemnización. Las lesiones del animal y las contradicciones de los acusados fueron claves para descubrir el engaño

Lo que parecía un accidente de tráfico en una carretera de Jaén terminó convirtiéndose en un intento de estafa de 55.000 euros. Dos hombres aseguraron que un Mercedes había atropellado a un caballo en el municipio de Lopera, provocándole una grave fractura que obligó a sacrificarlo. Sin embargo, las pruebas practicadas durante la investigación revelaron que el siniestro no había ocurrido como ellos contaban. Entre los indicios que despertaron las sospechas de los investigadores había uno especialmente llamativo: apenas se encontraron unas gotas de sangre en el supuesto lugar del atropello.

Ocho años después de los hechos, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado la condena de nueve meses de prisión impuesta a cada uno de los implicados por un delito de estafa procesal en grado de tentativa. La resolución, fechada el pasado 30 de septiembre, rechaza el recurso presentado contra la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Jaén en abril de 2025.

Un supuesto atropello de 55.000 euros

Los hechos se remontan al 24 de junio de 2018. Según recoge la sentencia, los dos acusados se pusieron de acuerdo para simular que un turismo Mercedes había atropellado a un caballo, propiedad de uno de ellos, causándole una fractura completa en la pata trasera derecha.

La gravedad de la lesión obligó a sacrificar al animal. Su propietario reclamó entonces una indemnización de 55.000 euros a Mutua Madrileña, la compañía que aseguraba el vehículo presuntamente implicado.

Sin embargo, la aseguradora rechazó el pago y el dueño del caballo decidió acudir a los tribunales. Presentó una demanda ante el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Andújar para exigir la cantidad reclamada. Fue durante el procedimiento cuando comenzaron a surgir las contradicciones.

Las pruebas que desmontaron el engaño

Uno de los elementos determinantes fue el estado en el que quedó el caballo. Los informes periciales concluyeron que la fractura que presentaba era compatible con un fuerte golpe directo sobre la extremidad, pero no con las circunstancias del atropello descritas por los acusados.

A ello se sumó otro detalle que llamó la atención de los magistrados. En el supuesto lugar del accidente apenas había unas gotas de sangre, mientras que en la cuadra donde fue atendido el animal se había producido un sangrado abundante.

El tribunal también cuestionó que el propietario hubiera podido levantar por sí solo al caballo y trasladarlo caminando hasta la cuadra, teniendo en cuenta la gravedad de la fractura que sufría.

Las declaraciones tampoco ayudaron a sostener la versión del accidente. El conductor ofreció explicaciones contradictorias sobre la parte del vehículo que habría golpeado al animal y sobre su permanencia en el lugar. Además, abandonó la zona sin prestar ayuda y ninguno de los dos implicados avisó a la Policía para que levantara un atestado.

Una condena que todavía puede recurrirse

La Audiencia Provincial de Jaén consideró probado que los acusados habían acordado fingir el atropello para obtener una indemnización a la que no tenían derecho. Por ello, condenó a cada uno a nueve meses de prisión y a una multa de cuatro meses, con una cuota diaria de seis euros.

Ambos recurrieron la sentencia alegando que no existían pruebas suficientes para demostrar que el accidente fuera simulado y cuestionaron la valoración de los indicios realizada por el tribunal.

Aunque el TSJA ha descartado algunos de los argumentos utilizados inicialmente por la Audiencia, considera que el resto de las pruebas permite acreditar el engaño. De esta forma, ha desestimado el recurso y ratificado las penas impuestas a los dos hombres.

La resolución todavía no es firme, ya que contra ella cabe presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. El intento de cobrar 55.000 euros por un supuesto atropello ha terminado, por ahora, con dos condenas penales después de que las pruebas desmintieran la versión de sus protagonistas.

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