El Baba, durante la segunda sesión del juicio por el asesinato de El Torrejón, en HuelvaEuropa Press

Huelva

El Baba confiesa haber matado a su cuñado en el tiroteo de El Torrejón (Huelva): «No me quedó otra»

El principal acusado asegura que él no inició la reyerta, en una versión contradicha luego por Luis Moriña, otro de los implicado s

Manuel Salazar, más conocido como El Baba, acusado de asesinato con alevosía por el tiroteo que acabó con la vida del que fuera su cuñado, Ramón Moriña, en el barrio de El Torrejón, en Huelva capital, ha confesado que fue el autor mortal del tiro que acabó con su vida, pero ha asegurado que lo hizo «por miedo» a que lo matara a él tras presentarse en su edificio «con un cuchillo» y gritando «te mato, te mato». «No me quedó otra que disparar», ha añadido.

La confesión ha tenido lugar en el último día de juicio que se celebra en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Huelva, donde El Baba se encuentra acusado de los delitos de asesinato consumado con alevosía –por el que la Fiscalía pide 20 años–, homicidio en grado de tentativa –siete años– y tenencia ilícita de armas –por el que pide un año y seis meses de cárcel–.

Durante su declaración, El Baba ha señalado que ese día se encontraba en la puerta de su vivienda con el otro hombre que resultó herido cuando L.M. pasó con su coche en diferentes ocasiones y se paró delante de ellos «de forma desafiante» hasta que en la última ocasión «paró con el coche y sacó la mano con un brik de leche dentro» y «comenzó a disparar», de forma que «hirió» a un hombre y él consiguió entrar en su edificio.

Tras ello, ha explicado que subió a su casa «con miedo» y que comenzó a disparar desde una ventana «a las ruedas del coche» de Luis Moriña, otro hermano de su expareja, con la intención de «que se fuera», pero asegura que no le dio. Así, ha continuado relatando que salió al rellano a hablar con su hermana y su padre cuando apareció Ramón con «un cuchillo en la mano» diciéndole que «lo iba matar» y que él creyó que iba acompañado por Luis.

El Baba ha señalado que entonces realizó dos tiros disuasorios para que Ramón se marchara y que su cuñado sí llegó a subir al final de las escaleras del rellano de su piso, con lo que ha justificado el disparo que acabó entrando en casa de su vecina –el segundo disuasorio– pero que, al ver que no se marchaba, le disparó porque «venía a matarle» y «temía» por su vida.

De la misma manera, El Baba ha afirmado que el tiroteo en la calle lo inició Luis –hermano del fallecido para el que piden Fiscalía 15 años y medio de cárcel por dos presuntos delitos de homicidio en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas– porque «nunca» le ha «podido ver» pero que con Ramón y el resto de la familia «siempre» se había llevado «muy bien».

En este sentido, ha asegurado que su exmujer «no bajó a la calle» durante el tiroteo y que ha declarado contra él porque Luis «la tiene amenazada» como «a todo el barrio» y que incluso ha mantenido conversaciones con ella ya en la cárcel tras los hechos porque «se amaban mucho».

Finalmente, El Baba ha subrayado que, aunque temía por su vida, hubiera sido «mejor que lo hubieran matado» porque «le han quitado a toda su familia». «Han matado a mi padrastro, a mi madre y ha mi hermana embarazada de ocho meses y a mi otra hermana le pegaron cinco tiros», ha concluido.

Declaración de Luis Moriña

Por su parte, su otro cuñado, Luis Moriña ha asegurado que fue El Baba quien comenzó el tiroteo. Así, ha explicado que él pasaba por la zona cuando vio «a mucha gente» junto al propio Baba y que este se levantó de la silla en la que se encontraba sentada, «sacó un arma» y comenzó a «disparar» a su coche «desde atrás», de forma que uno de los disparos le dio en «la cabeza» por lo que perdió el control del coche y chocó contra otros.

En ese momento, ha explicado que salió del coche y llego «al 24 horas» desde donde le llevaron al hospital del que salió «sobre las 17:30 o 18:00 horas» y fue entonces cuando supo de la muerte de su hermano.

Luis ha relatado que pasó por allí tras ir a recoger a su hija del colegio sobre las 14:00 horas, pero que finalmente se la llevó su madre, y ha subrayado que llevaba la silla de la niña en el asiento del copiloto, por lo que ha justificado que «no podía llevar ahí una bolsa con nada», además de remarcar que él «no realizó ningún disparo» y que en su coche en ese momento «no llevaba nada» de lo que posteriormente halló la Policía Nacional.

Igualmente, ha asegurado que le contó «todo» al agente de la Policía Nacional cuando se entrevistó con él en el hospital, al que, según ha aseverado, le dijo que él «no pegó ningún tiro» y que su coche se quedó «abierto» en la calle hasta las once de la noche cuando un «amigo suyo» lo recogió y lo llevó a un taller, por lo que «no estuvo custodiado».

De la misma manera, ha apuntado que una persona del barrio fue «testigo» y le contó que mientras su coche se encontraba en la calle «metieron tiros dentro», que «entraron en su coche» y que «abrieron el maletero», pero que esta persona «no quiere contar por miedo a que le hagan algo a él y a su familia».

Luis Moriña ha asegurado que se llevaba «muy bien» con su cuñado y que todo cambió cuando el Baba «apuñaló a dos chavales» de una familia gitana porque «siempre ha sido muy conflictivo» y que cuando esta familia le pidió que se hiciera cargo de sus actos él «se negó, lo echó de la tienda» y «cortó su relación» con su cuñado.

Desde entonces, ha señalado que ha tenido altercados con El Baba antes del tiroteo del 10 de septiembre de 2024 y que «unos días antes» disparó contra la parte trasera de su coche, pero que no quiso denunciar nada y lo «dejó pasar». Igualmente, se ha referido al otro hombre que resultó herido y ha señalado que lo conoce «de toda la vida» y «siempre» se había llevado «bien» con él. Cuestionado por cómo explica sus heridas, Luis ha subrayado que allí había «mucha gente disparando».