(Foto de ARCHIVO)El maestro recurrió la resolución y expuso el cuadro de patologías que padece, apoyándose en informes médicos
La Justicia reconoce a un maestro con fibromialgia la jubilación por incapacidad denegada por la Junta
El Equipo de Valoración de Incapacidades había concluido que el docente no estaba «afectado por una lesión o proceso patológico, estabilizado o irreversible» que le imposibilitara totalmente «para el desempeño de las funciones propias» de su profesión, pero el afectado recurrió al TSJA
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha reconocido el derecho a la jubilación por incapacidad permanente absoluta a un maestro de Primaria y Educación Especial cuyas patologías crónicas, entre ellas fibromialgia y síndrome de fatiga crónica, le «impiden desarrollar cualquier actividad laboral», después de que la Junta le denegara inicialmente esta prestación.
Según consta en la sentencia, la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía denegó a este funcionario del Cuerpo de Maestros, de especialidad en Educación Primaria, la jubilación por incapacidad permanente.
La decisión se produjo después de que en julio de 2024 el Equipo de Valoración de Incapacidades concluyera que el docente no estaba «afectado por una lesión o proceso patológico, estabilizado o irreversible» que le imposibilitara totalmente «para el desempeño de las funciones propias» de su profesión.
Padecimientos invalidantes
No obstante, el maestro recurrió la resolución y expuso el cuadro de patologías que padece, apoyándose en informes médicos. En su recurso, alegó que sufría fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, hipersensibilidad y un trastorno adaptativo ansioso-depresivo, dolencias que consideraba «absolutamente incapacitantes para cualquier actividad laboral».
Asimismo, sostuvo que no se encontraba en condiciones de realizar «ningún tipo de tarea con normalidad y sin riesgos en el ámbito de la seguridad y salud laboral».
Tras recibir las alegaciones del docente, el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) volvió a examinar el caso y ratificó su dictamen en septiembre de 2024. A raíz de esta valoración, la Junta de Andalucía denegó definitivamente la jubilación por incapacidad permanente en una resolución fechada el 17 de octubre de ese año.
Finalmente, el maestro acudió a la vía judicial para reclamar el reconocimiento de una incapacidad permanente absoluta o, subsidiariamente, total.
Así las cosas, el TSJA ha estimado finalmente el recurso, al considerar acreditado que «se encuentra incapacitado, de manera permanente, para el desempeño de cualquier actividad laboral con una mínima eficacia, productividad y rendimiento como el exigido hoy en día en todo tipo de trabajo e, incluso, para el desarrollo de algunas de las actividades básicas de la vida diaria».
Para ello, ha tenido en cuenta el informe pericial aportado por el maestro y el informe médico del Equipo de Valoración de Incapacidades, considerando que este último «no solo no desmiente las conclusiones» del primero, sino que «refrenda el carácter invalidante de los padecimientos, no precisamente transitorios».