El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, antes de anunciar su dimisión
Las víctimas de Adamuz dicen que la dimisión de Puente «no reconforta» y exigen la salida de quienes nombró «a dedo»
Mario Samper, presidente de Asociación de Víctimas del Descarrilamiento de Adamuz, apunta a que la marcha del ya exministro «llega tardísimo» y «no reconforta en absoluto» a las víctimas de un siniestro que se cobró 46 vidas
El presidente de la Asociación de Víctimas del Descarrilamiento de Adamuz (Córdoba), Mario Samper, ha asegurado este jueves que la dimisión de Óscar Puente como ministro de Transportes «llega tardísimo y no reconforta en absoluto» a las víctimas del siniestro que se cobró 46 vidas y ha pedido que su marcha vaya acompañada de «todo el equipo de personas que designó a dedo» en el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios y de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.
Samper se ha pronunciado de este modo en una entrevista en Canal Sur Radio, un día después de la decisión anunciada por el ministro este martes ante la Diputación Permanente del Congreso, y que incluye la renuncia a ir en las listas del PSOE el 29N, seis días después del accidente ferroviario de Urda (Toledo) que ha dejado 69 víctimas mortales, y nueve meses después del siniestro de Adamuz en el que murieron 46 viajeros.
«Desde el 19 de enero la asociación, las víctimas, comenzamos a pedir la dimisión (de Óscar Puente) y hasta que se ha hecho efectiva hay que añadir a la lista otros 69 fallecidos y cientos de familias afectadas, por lo que entendemos que llega muy tarde, tardísimo», ha lamentado el portavoz.
Acto seguido ha criticado que «todo el equipo de personas y gestores de la red ferroviaria que él designó a dedo siguen estando en sus puestos gestionando la seguridad ferroviaria», entre los que ha citado expresamente a «la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, ahora llamada AITAT, a ADIF y a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria».
No reconforta porque llega tarde
Samper ha asegurado que la marcha del ministro de Transportes «no reconforta en absoluto» a las víctimas porque «es un paso que entendíamos que tenía que dar, pero lo da muy tarde porque al dolor que ya teníamos y al trato que se nos ha dado desde las instituciones, tenemos que añadir esta nueva tragedia que ha aumentado más dolor todavía».
Preguntado por si las responsabilidades políticas terminan en el ministro Óscar Puente o «más arriba» en el Gobierno, el portavoz de las víctimas de Adamuz ha preferido no expresar su «opinión personal» porque la asociación es «apolítica» y ha insistido en que «la responsabilidad terminará cuando cambien a todos los gestores de la línea ferroviaria que, por inacción, han permitido que esto vuelva a ocurrir». «Y recordemos que hoy siguen circulando los trenes en las mismas condiciones».