Cementerio municipal de Arcos de la Frontera (Cádiz)Google Maps

Cádiz

Vecinos de un pueblo de Cádiz guardan los restos de familiares en cajas por obras pendientes en el cementerio

La reforma prevista en el camposanto de Arcos continúa sin iniciarse más de cuatro años después de detectarse unos daños estructurales que obligaron a la exhumación de los restos

Decenas de familias de Arcos de la Frontera viven desde hace cuatro años una situación tan insólita como dolorosa. Los restos mortales de sus seres queridos permanecen guardados en cajas a la espera de que se lleven a cabo unas obras en la zona del cementerio donde estaban enterrados. Los vecinos reclaman una solución urgente al Ayuntamiento para poner fin a esta pesadilla.

El problema se remonta a 2021, cuando se detectaron graves daños estructurales en el primer patio del cementerio municipal. Ante el riesgo de derrumbe, el Ayuntamiento de Arcos, entonces bajo mandato del PSOE, decidió proceder a la exhumación de los restos con el consentimiento de las familias. La medida se planteó como una solución temporal y rápida, de tres o cuatro meses a lo sumo, hasta que finalizaran las obras.

Sin embargo, la realidad ha sido bien distinta. Cuando en 2023 asumió el bastón de mando el PP, los trabajos de exhumación aún no habían concluido, y la situación es la misma actualmente: las obras siguen sin iniciarse. El Gobierno municipal sostiene que el retraso se debe a que hay restos de los que nadie se ha hecho cargo y que la reforma comenzará una vez que todos sean reclamados.

Por otro lado, el Ayuntamiento aguarda una subvención de casi medio millón de euros de la Diputación de Cádiz, también gobernada por el PP, para la construcción de nuevas cuarteladas que permitan completar la reforma del patio. Desde el Gobierno municipal señalan también que las obras dependen en gran medida de esta financiación.

Mientras tanto, entre 140 y 150 cajas de cartón con restos mortales permanecen almacenadas en dependencias del cementerio de San Miguel, según los familiares. Algunos aseguran que en su momento firmaron o marcaron las cajas para poder identificarlas, pero desconocen ahora en qué estado se encuentran tras años guardadas. A esta incertidumbre se suma la preocupación por posibles humedades provocadas por las lluvias de este invierno.

Entre las familias afectadas hay también personas mayores que acuden regularmente al cementerio para comprobar el estado de las cajas donde se guardan los restos. Para ellas, la situación resulta especialmente dolorosa, ya que sienten que sus seres queridos no están recibiendo el respeto que merecen.

El caso ha generado también debate político en el municipio. Algunos grupos de la oposición han reclamado que se acelere la intervención y que se informe con mayor claridad a los vecinos sobre los plazos previstos. El PSOE defiende que el proyecto de reforma del patio estaba ya redactado cuando en 2023 pasó el bastón de mando al PP.

A finales de 2025, los socialistas llevaron esta situación al Pleno municipal para que el alcalde retomara el contacto con las familias afectadas y desbloqueara el proceso. Por su parte, el Gobierno municipal, consciente de la preocupación de los vecinos, inició la elaboración de un nuevo expediente para recuperar unas 80 cuarteladas o nichos en los que, al parecer, no se pudieron identificar los restos mortales.